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Con un pan debajo del brazo

   
Adrián Tarjuelo, tras quedarse en paro hace un año, acudió al servicio de asesoramiento del Cabildo tinerfeño para poner en marcha su propio proyecto empresarial. | DA

Adrián Tarjuelo, tras quedarse en paro hace un año, acudió al servicio de asesoramiento del Cabildo tinerfeño para poner en marcha su propio proyecto empresarial. | DA

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

Tener en la puerta de tu casa el pan recién hecho a las siete de la mañana es un lujo del que ya disfrutan unas 700 familias de Radazul y Tabaiba, en El Rosario. El artífice es Adrián Tarjuelo, de 34 años, también vecino de Radazul, quien, cada mañana buscaba sin éxito pan fresco por la zona hasta que él mismo decidió poner solución al problema creando NoSóloPan, su propia empresa de reparto de pan a domicilio. Antes de iniciar hace un año esta aventura empresarial, Adrián trabajaba en la imprenta familiar como comercial. Fue su única experiencia laboral tras acabar la carrera de Económicas. Precisamente la crisis económica, y su efecto en la imprenta, obligaron a recortar personal, perjudicándole directamente. De esta forma, Adrián vio la necesidad de materializar esa idea de repartir pan a domicilio, un nicho de negocio que ya había visto tener éxito en la Península.

Seguro de la rentabilidad de su proyecto, y tras conocer la existencia de la Fundación Insular para el Empleo, la Formación y el Desarrollo Empresarial (Fifede), acudió a esta entidad del Cabildo de Tenerife en busca de asesoramiento para emprender con éxito la puesta en marcha del negocio. “No quería pedir un crédito y tenía derecho a la prestación por desempleo, así que en Fifede me tramitaron el pago único y la subvención de autónomo”, comenta Adrián.

“Empecé la aventura solo, pero gracias a Fifede y a capitalizar el paro he podido coger aire para afrontar los gastos de la puesta en marcha de la empresa”. Así valora este empresario la ayuda prestada desde el Cabildo de Tenerife. A su juicio, este asesoramiento permite reducir tensión en los comienzos. “Actualmente -explica- sigo en contacto con Fifede, desde donde me tramitan una ayuda destinada a sufragar gastos de creación de empresas”. Confirma que el pago de las cuotas de la Seguridad Social se le hace especialmente costoso. Fruto de la buena marcha del proyecto, NoSóloPan cuenta entre sus clientes, además de a 700 familias, a algunos bares, cafeterías y empresas de catering de Santa Cruz y La Laguna. Y lo que es mejor, ha podido contratar a tres personas: dos repartidores y un comercial, que, con él como gerente, completan la plantilla. “Estuve un año haciéndolo todo yo, trabajaba de noche en el reparto y fue agotador. Empezaba a las 3.30 de la mañana y terminaba a las 8.30 horas. Pero ahora ya cuento con ayuda y estoy feliz con el resultado”.

Oferta comercial
Aunque inicialmente se planteó repartir algo más que pan -de ahí el nombre de la empresa-, la experiencia, según cuenta, no fue rentable: “Quería incluir leche, prensa y otros artículos, pero me fue muy difícil competir con los precios de las grandes superficies”. Pese a todo, la oferta de panes es muy variada (rústico, integral, matalahúva, barra, de espelta, etcétera), a lo que se suma la bollería. “El acuerdo con una panificadora local, de mucha tradición en Tenerife, fue muy importante. Es un buen proveedor. Allí embolsamos el pan a primera hora”.

Adaptar un servicio tan tradicional a las nuevas tecnologías es otro valor de la empresa. Los pedidos se tramitan online en esta web. “Tengo clientes de más de 70 años que incluso lo hacen por wasap”. El uso de las redes sociales le permite informar asiduamente a sus seguidores. Por último, aconseja a las personas desempleadas que se decidan a emprender “que pongan en marcha algo innovador para garantizar el éxito”. No cabe duda de que Adrián aterrizó en el mundo empresarial con un pan debajo del brazo.