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Concejales del Cabildo – Por Pedro Fernández Arcila

   

La ciudad de Santa Cruz cuenta con dos concejales entregados en cuerpo y alma al cumplimiento sumiso de los deseos del Cabildo. Esta preocupante extravagancia, que nos hace distintos al resto de los pueblos y ciudades de la isla, que saben defender los intereses municipales frente a las, en ocasiones, desmedidas exigencias del Cabildo, se la debemos a dos antiguos consejeros de aquella institución, ahora en tareas de gobierno en el Ayuntamiento: don Dámaso Arteaga y don José Manuel Bermúdez, primer edil de la corporación. Bien por un peculiar síndrome de Estocolmo, o bien, porque anhelan volver a la institución insular (vistos los desastrosos resultados electorales que le vaticinan a CC en Santa Cruz), lo cierto es que el deseo más peregrino que demanda cualquier consejero del Cabildo o director insular es cumplido dócilmente por estos fieles devotos a la corporación insular, sin reparar en el daño que pueda ocasionar a nuestro municipio.
Con esta actitud llevan desde el inicio del mandato, ganándose, en varias ocasiones, el justo apelativo de concejales del Cabildo. Por ejemplo, cuando el director insular de Transporte quiso imponer un sistema tarifario y un cambio de líneas en el servicio urbano de guaguas, nuestros concejales del Cabildo apuraron todos los trámites para imponer aquella caótica propuesta. Solo el grito de protesta de miles de usuarios les hizo despertar de la adormidera insular que ingirieron de jóvenes, rectificando el desaguisado que querían colarnos.

Pero a pesar de los errores, los concejales del Cabildo no empecen en su empeño de mostrarse como aplicados alumnos del Presidente Carlos Alonso y a medida que se acercan las elecciones locales el peloteo va in crescendo. La última ha sido poner en manos del Cabildo la cantidad de 17 millones de euros para que sea la institución insular quien gestione y pueda cobrarse a su antojo la facturación del servicio urbano de TITSA. Estamos hablando de entregarle al gobierno insular la gestión del 8% del presupuesto municipal, que se irá incrementando, de manera descontrolada, a medida que el Ayuntamiento de Santa Cruz se vaya desentendiendo de la gestión de este servicio.

Y si no vean lo que ocurrió cuando le cedimos al Cabildo la facturación por la gestión de los residuos municipales en el PIRS de Arico. En esos años de delegación, el precio de este servicio se ha incrementado un 583,4% , frente al incremente del IPC que ha sido 183,7% ,es decir el precio unitario lo ha incrementado el Cabildo más de tres veces de lo que ha subido el IPC. Esto lo ha logrado entregando anualmente una relación de gastos que, Arteaga y Bermúdez, aceptan, sin controlar las cuentas de su jefe y con enorme gozo. Es lo que tiene no pensar en nuestro municipio sino en sus posaderas.

*Concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz