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El Consejo Consultivo determina que Aqualia debe pagar los filtros

   
La cubierta del depósito de Charca de La Vera debe costearla la empresa. / DA

La cubierta del depósito de Charca de La Vera debe costearla la empresa. / DA

GABRIELA GULESSERIAN | Puerto de la Cruz

El Consejo Consultivo de Canarias ha emitido un informe en el que determina que Aqualia, la empresa concesionaria del suministro de agua potable en Puerto de la Cruz, debe asumir el coste de los filtros que se deben instalar para mejorar la calidad del agua en los barrios que sufren restricciones desde hace 58 días y el arreglo del depósito de La Vera.

Esta era la prueba que esperaba el grupo de gobierno (CC-PP) para decidir qué le podía exigir a la empresa. El escrito fue solicitado por el alcalde, Marcos Brito, con fecha de 25 de marzo de 2014. El dictamen, que no es vinculante, “pero sí constituye una opinión jurídica muy cualificada para CC-PP”, se emitió el 14 de abril y llegó al Ayuntamiento el día 21, justo dos años después de la caída del techo de Charca de La Vera, donde comenzó todo el problema del suministro y que “constituye un hecho indubitado, que influye en la turbidez del agua y en la aparición de bacterias”, tal y como se desprende del citado documento.

Según pudo saber este periódico, el Gobierno local le trasladará a Aqualia la decisión del Consultivo y esperará su respuesta. En caso de que sea afirmativa, se sacará la contratación de las obras por la vía administrativa ordinaria, pero, en caso contrario, se optará por hacerlo por la vía de emergencia, dada la gravedad del asunto. El Consultivo avala la interpretación del Ayuntamiento y el informe jurídico emitido a tal efecto respecto a que “le corresponde a la empresa concesionaria la explotación, conservación y mantenimiento de las obras e instalaciones adscritas a los servicios en cada momento, lo que se hará a su cargo”, y analiza de forma independiente las dos actuaciones.

En el caso de la renovación parcial del depósito de Charca de La Vera, indica que en el pliego de condiciones se estipula que la concesionaria “se encargará de la explotación, conservación y mantenimiento de las obras y que tendrá la obligación de conservar en perfecto estado las edificaciones e instalaciones destinadas a la prestación del servicio y realizar por su cuenta todos los trabajos de conservación así como las reparaciones precisas”. Por lo tanto, las obras deberán ser a cargo de la concesionaria, dado que la situación actual “ha tenido su origen en el incumplimiento del deber del concesionario de mantener las instalaciones en perfecto estado”.

Respecto a la instalación de los filtros, necesarios para eliminar la turbidez del agua para consumo humano procedente del depósito de Mar Dulce, es imprescindible para la prestación del servicio, “sin que pueda ser considerada una obra de ampliación, renovación o mejora”, como argumenta Aqualia, y por lo tanto también debe costearla. En el caso de que esta actuación “afecte al equilibrio económico de la concesión”, ya que se trata de una obligación nueva para adaptarse a la normativa vigente, “deberá acreditarse con posterioridad a la inversión realizada”.