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Denuncian falta de seguridad y agresiones en las Urgencias del HUC

   
urgencias del HUC

Entrada de Urgencias del HUC. / J. GANIVET

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

La saturación de los servicios y el aumento de las cargas de trabajo, las cada vez más precarias condiciones laborales son un peligroso cóctel que ha convertido algunos servicios sanitarios en auténticas bombas de relojería. Eso es, al menos, lo que denuncian tanto los profesionales como los sindicatos del sector, quienes consideran que la crisis está “quemando” la salud de los sanitarios. En Canarias, tanto el Sindicato Médico como el de Enfermería vienen denunciando el progresivo aumento de las agresiones, tanto físicas como verbales, sufridas por los profesionales, ante la “indiferencia” de la Administración. El último de estos episodios violentos se produjo el pasado domingo en las Urgencias del Hospital Universitario de Canarias (HUC), cuando una enfermera fue golpeada por un paciente, que le propinó varios puñetazos y patadas, e incluso le arrancó mechones de pelo mientras estaba siendo asistido tras un accidente.

Desde el propio centro hospitalario confirmaron los hechos, que motivaron la intervención de varias patrullas de la Policía Nacional y acabaron con una denuncia de la enfermera. Además, el HUC aseguró que los servicios jurídicos del hospital también están estudiando el caso. Pese a este desagradable incidente, las mismas fuentes del complejo manifestaron al DIARIO que se trata de un hecho “aislado”, porque no hay constancia de otras agresiones en fechas recientes. Además, explicaron que sí hay seguridad privada en el hospital, que se encuentra a escasos metros de las Urgencias y puede actuar en cuestión de segundos cuando se la requiere. “Lo que no puede estar un vigilante es dentro de las propias Urgencias, ni en este hospital ni en ningún otro”, recalcaron las mismas fuentes.

Comunicaciones a la Fiscalía
En la orilla opuesta, desde el Sindicato de Enfermería (Satse) aseguraron que “periódicamente” se vienen produciendo agresiones a los profesionales los hospitales tinerfeños, lo que generado un enorme malestar entre el personal. De hecho, se ha pedido en reiteradas ocasiones a las Gerencias del HUC y La Candelaria que aumente la seguridad en la zona de las Urgencias, pero según Satse no se les ha hecho caso.

“La crisis ha propiciado el aumento de la carga de trabajo y esto repercute no solo en la merma de la atención asistencial, sino en un mayor número de bajas. Pasa factura, de igual forma, que se tomen menos medidas de prevención de riesgos laborales”, denotaron desde la organización sindical, quienes reiteraron que “los trabajadores sanitarios están agobiados y quemados, porque tienen una sobrecarga que es enorme”. Pese a las quejas del sindicato, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias señaló recientemente que el Servicio Canario de la Salud (SCS) implantó en 2006 el Plan de Prevención de las Agresiones a los trabajadores del Servicio Canario de la Salud, en virtud del cual en 2013 se remitieron a la Fiscalía un total de 223 comunicaciones sobre agresiones.

En el año 2007, además, se firmó un convenio de colaboración entre el SCS y el Consejo Canario de Colegios de Abogados para la prestación del Servicio de Asistencia Jurídica Especializada al personal del SCS en caso de agresión derivada del ejercicio de sus funciones. Así, con el fin de que se persigan como delito estas agresiones por parte del Ministerio Fiscal, mensualmente el SCS envía información de las comunicaciones recibidas a la Fiscalía.

Asimismo, a nivel nacional, el Servicio Canario de la Salud colabora con el Ministerio de Sanidad en el Grupo de Trabajo de Agresiones a Profesionales del Sistema Nacional de Salud, así como en las acciones relacionadas con este tema. En ese sentido, el Ministerio ya presentó a la comisión técnica delegada del Sistema Nacional de Salud, el 18 de marzo, el borrador elaborado por el grupo de trabajo citado para su aprobación.

Satse lleva desde el año 2005 desarrollando una campaña permanente de sensibilización, bajo el lema La agresión no es solución, con la que se anima a los profesionales a denunciar las agresiones verbales, las más frecuentes, y las amenazas o agresiones físicas, como este último caso.

La solución, la vía de la “autoridad pública”
El Sindicato de Enfermería Satse viene reclamando desde hace tiempo que los profesionales del sector sean considerados como “autoridad pública” para atajar el aumento de las agresiones que sufren en el desempeño de su trabajo.
Según el Satse, más de 9.000 profesionales de enfermería denunciaron entre 2008 y 2013 haber sufrido una agresión física o verbal, una cifra que solo representa el 11% de las agresiones reales que se cometen contra este colectivo. La organización reconoce el esfuerzo realizado desde la administración central para propiciar por primera vez un grupo de trabajo con la participación de las comunidades autónomas y las organizaciones que representan a los profesionales para desarrollar medidas que luchen contra las agresiones. Así, Satse confía en que en que en la próxima reunión del Consejo Interterritorial de Salud se acuerden actuaciones concretas y se pase “de las palabras a los hechos”. Entre otras medidas propuestas, el Sindicato de Enfermería exige que se desarrolle la normativa necesaria para que el profesional sanitario pase a ser “autoridad pública” para reforzar su consideración y respeto y propiciar un menor número de agresiones, al dejar de ser consideradas solamente como faltas y pasar a ser delitos.