X
tribuna>

Ferias de la salud: la prevención – Por Aurelio Abreu Expósito*

   

Diferentes ayuntamientos de la Isla han celebrado ferias y encuentros por la salud, con talleres y actividades a lo largo de varios días para la participación de los vecinos y vecinas. El Cabildo, desde el Área de Bienestar, ha dado apoyo a los consistorios que lo han solicitado, en el convencimiento de que son iniciativas enormemente fructíferas para los ciudadanos. Valoramos la implantación de estas ferias de la salud por el respaldo que suponen para la cultura de la prevención en materia de sanidad. El cultivo de hábitos saludables que ayuden a mejorar el estado físico y llevar una vida más sana es un paso indispensable para que los ciudadanos tengan el control y la responsabilidad sobre su salud. Nadie escapa de la enfermedad, en esa ruleta estamos todos, pero sí tenemos a nuestro alcance herramientas para poner de nuestra parte y vivir con mayor bienestar físico y mental, y por lo tanto, ser menos propensos a caer enfermos. Los ayuntamientos suelen diseñar un programa muy completo, implicando a los centros de salud (grandes conocedores del estado de los vecinos), a las asociaciones, a los centros educativos, y en general a todos los actores sociales del municipio. Organizan charlas, talleres formativos, desde el cuidado de los neonatos hasta el de la tercera edad, pasando por hábitos de vida saludable, fomento del deporte, educación afectivo-sexual, prevención del tabaquismo, envejecimiento activo y muchos otros aspectos que contribuyen a mejorar la calidad de vida de los participantes. Son, además, puntos de encuentro para la ciudadanía, para la creación de una vida en comunidad y de un sentido de pertenencia. Para los ayuntamientos, a menudo este tipo de acciones rebasa sus competencias, pero eso no les impide hacer el esfuerzo presupuestario para sacarlo adelante cada año, por las ventajas que supone. Por eso, hay que insistir una vez más en cuán nefasta es la llamada reforma de la Ley de Bases de Régimen Local, que viene a despojar a los ayuntamientos de la mayoría de sus competencias, entre ellas las de promoción de la salud, y que será un obstáculo para que los ayuntamientos puedan seguir acercándose a los ciudadanos con actividades como las que hemos descrito. No se perderán sólo las competencias en atención social, lo cual ya de por sí es gravísimo, sino que se cercenará la posibilidad de que los ayuntamientos sigan ejerciendo como lo que son, esto es, la Administración más cercana a los ciudadanos, la que mejor conoce sus demandas e inquietudes, la que más rápido puede responder y más fácilmente puede llegar. Si no se detiene la reforma de la Ley de Bases quizás en el futuro las ferias de la salud sean un recuerdo, un cartel roído en el almacén de un ayuntamiento que en otro tiempo tuvo permiso del Gobierno para atender a sus vecinos.

*VICEPRESIDENTE Y CONSEJERO DE BIENESTAR, SANIDAD Y DEPENDENCIA DEL CABILDO DE TENERIFE
@aurelioabreutf