X
líneas de más > Gerardo Daniel Settecase

Muere Gabo; tiembla México – Por Gerardo Daniel Settecase

   

Pachamama es la palabra con la que la mayoría de los pueblos originarios de América definen a la Madre Tierra. Ser subterráneo considerada dueña y origen de todo en el Nuevo Continente, que decide si te quedas o te expulsa, y en función de lo que le aportas o le quitas, te recompensa o toma revancha contra ti.

Sufre con el dolor de sus pueblos y celebra sus alegrías, por lo que la semana pasada, cuando uno de los seres a los que consideraba uno de sus ciudadanos nativos mas querido falleciera expresó, en el mismo lugar donde este viviere por décadas, su dolor materno.

Así, casi en el mismo momento en el que Gabriel García Márquez dejara este mundo, la Pachamama expreso ese dolor haciendo temblar México con un seísmo de alta intensidad sin dejar víctimas.
Nos dijo así, la Madre Tierra latinoamericana, que también ella compartía el dolor de que un hijo predilecto, que honrara al Nuevo Mundo y su vinculación con el mundo hispánico, apagara su luz terrena dejando huérfanos a sus compatriotas de toda Latinoamérica, sus lectores de habla castellana y de tantas leguas a las que fueren traducidas sus obras.
Gabo tuvo una estrecha relación con esa Madre Tierra en el contenido de todas sus obras al exponer en ellas el dolor y la explotación que padecían, pero también la cultura, la alegría y el orgullo de formar parte de ella, especialmente ser hijo de esa Pachamama. Por ello es que, quizás hasta pidiendo perdón, ella expresó su dolor haciendo temblar México. O al abrir la puerta de Macondo, lugar en que Gabo pareció siempre anhelar vivir y ya debe estar disfrutando.

Es que la relación Pachamama-Gabo fue siempre muy grande. Y no iba a negarle el deseo final a un hijo predilecto.

gerardoctkc@gmail.com