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Rafa Lutzardo

Muertes por la libertad – Por Rafa Lutzardo

   

Venezuela sigue en su línea de crisis en todos sus sectores. Una gran parte de la sociedad criolla insiste en un cambio urgente en el sistema político que actualmente lidera Nicolás Maduro, el cual no goza de liderazgo para ganarse la confianza del pueblo y de un sector del propio partido chavista que en otra época creó y lideró el ya fallecido, Hugo Rafal Chávez Frías. El desabastecimiento de muchos alimentos básicos, la caída brutal de bolívar, robos, violaciones, la presencia de militares cubanos en Caracas, la expropiaciones de tierras que muchos emigrantes canarios vivían de ellas, la inseguridad ciudadana, el veto a la libertad de expresión, de asamblea, de comunicación, muertes violentas y la división de un país que está profundamente dividido, motivan un descontento y acciones revolucionarias de una Venezuela que se atrinchera a través de la fuerza de las armas del poder chavista.

Es cierto, que millones de venezolanos piden libertad, derechos y democracia. Pero también, es cierto, que una población civil armada es tan peligrosa para cualquier partido que ostente el poder; bien sea de izquierda, derecha, progresista o conservadora. Un país armado hasta los dientes difícilmente puede ser libre. Es por ello, que un país debe de ser libre a través de las urnas y votos democráticos. Del mismo modo, los gobiernos que durante muchos años han liderado las directrices de la vida de la sociedad venezolana tampoco se han caracterizado por ser transparentes y demócratas. Siempre ha habido muertes violentas, armas en la población civil y corrupciones. Desde que murió Chávez se ha hablado de diversas divisiones entre las filas del chavismo, sobre todo de la diferencia entre el ala de Maduro, descrita por algunos como más moderada y abierta al diálogo, y el ala del presidente del Congreso, Diosdado Cabello, considerada más radical. Uno de los académicos más cercanos a Chávez y ahora crítico de Maduro, el sociólogo alemán Heinz Dieterich, señala a BBC Mundo que “lo monolítico del partido que creó Chávez ya es cosa del pasado”. De momento las Fuerzas Armadas de Venezuela, apoyadas por militares cubanos, están bien recompensados económicamente y sus respectivas despensas llenas de alimentos, eso motiva por el momento cualquier tipo de tentación de un golpe de estado contra el Gobierno de Nicolás Maduro, aunque ya han sido arrestados tres generales del componente de la Aviación de la Fuerza Armada Bolivariana. Por todo ello, una gran parte del mundo se muestra pendiente de lo que actualmente sucede en la Venezuela rica en petróleo, pero pobre en libertad.