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De nuevo, la Moncloa – Por Leopoldo Fernández

   

El presidente del Gobierno de Canarias tiene hoy una cita en la Moncloa con su homólogo del Ejecutivo nacional, Mariano Rajoy, en la que será la segunda entrevista de ambos en lo que va de año. Un detalle que prueba la existencia de un diálogo institucional directo entre ambos mandatarios en momentos en que Canarias tiene pendientes cuestiones de relevancia, como la reforma del régimen económico y fiscal (REF), el envío al Congreso de los Diputados del proyecto de nuevo Estatuto de Autonomía y la respuesta a la solicitud de permiso para la celebración de un referéndum en las Islas sobre las prospecciones petrolíferas en aguas próximas a la mediana con Marruecos. Parece lógico por tanto que en el encuentro de hoy se aborden estos asuntos, así como otros complementarios: la financiación que Canarias reclama para algunos convenios bilaterales -sobre todo de carreteras, vivienda y educación, etc.-; la plena liberalización del transporte aéreo, con la privatización de los aeropuertos españoles y la aplicación de la llamada quinta libertad -que puede convertir a los dos grandes aeródromos de las Islas en un importantísimo hub para el tráfico con y desde el norte africano-; la política energética nacional y su aplicación a Canarias, especialmente en materia de renovables, y algunas cuestiones sobre costas y acerca de diferencias de criterio entre los dos gobiernos. Tras el anterior cara a cara, Rivero remitió a Rajoy, a petición de este, un escrito con sus puntos de vista en apoyo de la revisión estatutaria, lo que, aún siendo razonable, no apoya el PP por considerar que no es momento para revisar la norma autonómica canaria. Mucho tendrían que cambiar las cosas para que Rajoy obligue a su partido en las Islas a cambiar de postura, y otro tanto cabe decir sobre la solicitud de permiso para la consulta petrolera. Aunque quizás anticipe a Rivero la respuesta prevista, lo normal es que la negativa a autorizar el referéndum -que ya dio por hecha, hace semanas, el ministro Soria- se demore unas semanas más, hasta que pasen las elecciones europeas, de modo que la Abogacía del Estado tenga tiempo para armar una contestación muy meditada y fundada en Derecho, por tratarse de la primera solicitud de consulta legal -nada que ver con el referéndum catalán- planteada al amparo de la Constitución. Si la respuesta no gusta al Gobierno canario, este puede recurrirla a los tribunales, de ahí la necesidad de apoyarla en argumentos jurídicos convincentes. Pero es en la importantísima cuestión del REF, sobre todo en su vertiente fiscal, clave para el futuro de esta tierra, donde seguramente se produzca el acuerdo; un acuerdo que, para respaldarlo finalmente Bruselas, aconseja el sí previo de Canarias y Madrid.