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Sin pelos en las teclas>

Para cuándo la evocada igualdad – Por Cecilio Urgoiti

   

La igualdad social, para ser democrática hoy no pasa por Europa, pues para serlo, debe simbolizar el derecho de cada uno a discrepar y a su vez a saber administrar su propia existencia y por supuesto, el derecho a ser determinante contra todas las presiones que se ejercen en favor o en contra de las leyes y la normativas que se marca por los Gobiernos. ¿Puede un partido político darme esa condición? Si así fuera dime cual y tendrá un fiel seguidor. No hay un partido político dispuesto a dar ese paso de gigante e implantar en sus filas esos enunciados de igualdad. He tratado de leer lo poco que en nuestra España se ha publicado de los programas electorales a las europeas y, nada nuevo he encontrado, que no se tenga ya coreado, a lo largo de los últimos 25 años. Eso si, los programas socialistas del norte ofrecen un bienestar que ya no existe en el sur y las promesas electorales de la derecha del norte pasan por bajar impuestos, mientras en el sur se ofrece y obviamente no se cumplen. Todo un disparate, con un difícil encaje, en una mentalidad democrática en pos de la igualdad. El actual neoliberalismo no se rendirá nunca a las locuaces razones de ética de los mentores y de los intelectuales de la democracia. Una igualdad que no existe en el plano de la economía y de la política, no puede tampoco existir, en el plano de la cultura. Ahí es donde hoy nos encontramos y nos vemos tan distantes los unos de los otros, que no podemos conseguir una lógica igualación, dentro de una democracia pura, pero si se nos da a cambio, una absurda forma de vida dentro de una democracia burguesa. La expresión “igualdad” no significa que todos los humanos son intercambiables. Hoy pongo uno y mañana otro y nada cambia, todo es igual, o mejor dicho no somos clónicos. Yo soy un ciudadano más de esa UE, al que el actual sistema político esta corrupto y no me gusta, estoy en condiciones de afirmar que el bipartidismo en España ha tocado fondo, que cada elección va a ir dándonos unos resultados más próximos a la italiana, (más partidos para el reparto parlamentario de mayorías) que la caída del bipartidismo aun tardara en llegar. Ahora bien, en estos tiempos habrán partidos como setas, irán proliferando y hoy uno, mañana otro, pasado una fusión, para al cabo de una semana desaparecer dejando en la mayoría de los casos deudas y desengaños o radicalización de posturas que se volverán encontradas y, ¡cuidado! el populismo esta ahí y tras el, o el romanticismo nacionalista, siempre de derecha y el fascismo de extrema derecha acompañado de un largo periodo de destrucción, por supuesto humana también, que obviamente alegrara al capitalismo… Esto son las tendencias europeas que se ocultan y se disfrazan con otras formas de gobierno, ahí tenéis, el caso de la actual Francia y la derechización de un gobierno que se hace llamar socialista.