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Un pescador de Buenavista alertó del peligro a los ahogados en Los Barqueros

   
Los cuatro vecinos de Buenavista se dirigen en barca para tratar de salvar a los accidentados. | DA

Los cuatro vecinos de Buenavista se dirigen en barca para tratar de salvar a los accidentados. | DA

NORBERTO CHIJEB | Buenavista del Norte

“El barrendero del pueblo, un viejo pescador, les alertó de que estaban en una zona peligrosa, de que el mar no era de fiar, pese a la apariencia de tranquilidad”, afirma Jorge, el policía local de Buenavista del Norte, de guardia el domingo trágico en la pequeña cala de Los Barqueros.

Jorge fue avisado sobre las once de la mañana por el 1-1-2 de que alguien solicitaba auxilio en la costa buenavistera. Hasta allí se acercó el policía local, el primero en llegar al lugar del suceso, encontrándose con un panorama desolador: dos mujeres y dos hombres sobre un risco, gritando entre lamentos la pérdida de dos familiares.

Los Poleo, una familia de La Vega, en Icod, habían decidido pasar el domingo en la costa de Buenavista del Norte y aprovechar para echar un lance de pesca. Sin embargo, la traicionera marea les jugó una trágica jornada. El esposo (48 años) y el hijo (18) de una de las mujeres allí desconsoladas habían desaparecidos, atrapados en el inmenso azul del mar.

Jorge, el policía local, logró la colaboración de cuatro jóvenes vecinos: Romen, Rayco, Airán y Ruymán, quienes no dudaron en coger una pequeña barca y remar siguiendo la estela de un cubo que posiblemente hubiera sido el que los accidentados utilizaban para la carnada. Cerca del cubo, Romen Díaz, experto submarinista, localizó el cuerpo del joven de 18 años a las once y media -una hora después de la caída al mar-. Lo izaron hasta la barca y lo trasladaron hasta el embarcadero, donde ya efectivos de los Bomberos, después de 30 minutos de masajes, no pudieron reanimarle. Cuatro horas después, ya con ayuda del helicóptero del GES, apareció del cadáver el padre de la familia de los Poleo, quien murió al romperse la cuerda que le ataba a la vida, cuando se lanzó a salvar a su hijo.