X
política>

El PSOE pide una ley de igualdad salarial entre mujeres y hombres

   

EUROPA PRESS | Santa Cruz de Tenerife

La presidenta del Grupo Parlamentario Socialista y portavoz de Igualdad, Lola Padrón, apostó este miércoles por una ley estatal de equiparación de retribuciones entre mujeres y hombres ante la “grave situación” que está generando la brecha salarial, que alcanza el 23 por ciento en el ámbito nacional y el 16,5 en Canarias.

En una rueda de prensa ofrecida junto a la portavoz de Empleo, Gloria Gutiérrez, Padrón anunció que la Cámara debatirá en pleno una proposición no de ley del PSOE cuyo objetivo es avanzar en la igualdad efectiva entre mujeres y hombres.

Mediante la propuesta se insta al Gobierno de España a la aprobación de esa ley de equiparación salarial, así como a la creación de la agencia por la igualdad de las mujeres en el empleo, a la modificación de la actual normativa sobre contratos temporales y a tiempo parcial, y al reforzamiento de las actuaciones de la Inspección de Trabajo y de la Seguridad Social en este ámbito.

“Es necesario hablar de esto, en España y también en Europa, porque no se puede estar mirando hacia otro lado mientras que las mujeres continúan con enormes dificultades para incorporarse al mercado de trabajo”, dijo Padrón.

Precisó que para que una mujer pudiese cobrar lo mismo que un hombre, tendría que trabajar 5.900 horas más, tomando como referencia la cifra nacional, mientras que en Canarias estaríamos hablando de unas 3.265 horas más.

Explicó que en el marco de la brecha salarial, existen factores como la tasa de temporalidad, que es mayor entre las mujeres “pero no por su elección, sino por cuestiones como la maternidad, el cuidado de la familia o el hecho de tener personas en situación de dependencia a su cargo”.

Además, subrayó que la tasa de temporalidad, en España situada en el 30 por ciento y en Canarias en el 24,3, se refleja no sólo en el salario de la mujer, sino también durante su jubilación.

La diputada señaló que el 80 por ciento del trabajo doméstico y no remunerado lo desempeñan mujeres y que de cada 10 personas inactivas por dedicarse a labores del hogar, nueve son mujeres.

Así, agregó que las mujeres dedican a la familia y el hogar 4,3 horas diarias frente a las 2,3 de los hombres, e indicó que por cada hombre que reduce su jornada laboral para el cuidado de sus hijos, hay diez mujeres.

En este punto, subrayó que todos estos datos apuntan a un aumento de la pobreza en el sector femenino que, además, se agrava durante la jubilación de las mujeres, como lo demuestra el dato de que el 36 por ciento de las pensiones contributivas son de mujeres frente al 70 por ciento de las no contributivas.

La reforma laboral como amenaza a las mujeres
Por su parte, Gloria Gutiérrez sostuvo que la proposición no de ley del PSOE “llega en un momento muy oportuno, porque en Canarias estamos sufriendo las consecuencias de la contrarreforma laboral del PP”.

Así, afirmó que las modificaciones introducidas por el Ejecutivo de Rajoy “vienen a derogar el avance que había supuesto la Ley de Igualdad de 2007, aprobada por el PSOE, además de suponer una amenaza efectiva a la incorporación de la mujer al mercado laboral”.

Gutiérrez hizo hincapié en que la reforma ignora la condición femenina, no contempla el incentivo a la contratación de las mujeres, potencia el empleo de mala calidad, el empleo temporal, fomenta el contrato a tiempo parcial, ha roto la negociación colectiva, y ha acabado con la deducción de 100 euros mensuales que accedían a contratar a mujeres con permiso de maternidad, entre otras cuestiones.

También dijo que la diferencia en contratar a un hombre y una mujer en incentivos es de nueve euros, “algo que parece más un insulto que un incentivo”.

Gutiérrez expuso que tras la reforma laboral sólo se han acogido a los incentivos 1.289 contratos a mujeres, “cifra ridícula si se contempla en el marco de las cifras de desempleo que hay en Canarias”.

La parlamentaria socialista aseguró que la reforma “ha traído la implantación del miedo entre los trabajadores, que no se atreven a protestar o denunciar por si pierden su salario, de tal forma que continúan en silencio y atemorizados”.

Por todo ello, recalcó que las mujeres con responsabilidad política deben “encabezar la rebelión y ser la voz de todas esas mujeres, por su vida laboral y por su dignidad”.

Por último, sostuvo que la igualdad “no está asumida como obligación por los empresarios ni lo suficientemente fuerte por los sindicatos, y por ello hay que insistir, para que haya conciencia de las conductas discriminatorias, algunas motivo de infracción”.