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Trasladan a la Isla al policía que tiene que cuidar a su mujer enferma

   
Imagen de archivo del director general del CNP, Ignacio Cosidó. / EP

Imagen de archivo del director general del CNP, Ignacio Cosidó. / EP

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

El policía tinerfeño destinado en Galicia al que la enfermedad de su mujer le obliga a retornar a la Isla ha obtenido finalmente el permiso para ello, según confirmó ayer a DIARIO DE AVISOS el propio interesado desde Galicia, donde en la actualidad se encuentra destinado.

Este traslado, que llega como comisión de servicios de seis meses de duración, le fue comunicado a este funcionario, de nombre Luis, por el director general del Cuerpo Nacional de Policía, Ignacio Cosidó, quien quiso anunciar en persona la buena nueva.

“La verdad es que nunca imaginé que el director general me llamaría personalmente; lo cierto es que estoy muy agradecido de que hayan atendido mi solicitud” explicaba el policía, todavía algo abrumado cuando apenas habían pasado unas horas tras recibir tan anhelada llamada telefónica.

Tratamiento complejo

Como recordarán los lectores, Luis solicitó el retorno a su Tenerife natal para atender mejor a su mujer, que inicia un tratamiento de radioterapia contra el cáncer que padece. Este policía es un chicharrero que prestó servicio tanto en Santa Cruz de Tenerife como en La Laguna y en Playa de Las Américas. Bien considerado entre sus compañeros por su afabilidad y capacidad de trabajo, en la actualidad, está destinado en la localidad pontevedresa de Villagarcía de Arosa, donde le ha sorprendido la enfermedad de su mujer. A cargo de la pareja hay dos menores de edad: un chico de 14 años de una relación anterior de ella, y una niña, hija de ambos, de 7 años.

Los problemas de este policía nacional pasan porque el nuevo tratamiento de su mujer estaba previsto a 120 kilómetros de distancia de su residencia habitual en Galicia. Ello obligaba a un esfuerzo diario superlativo por parte de la pareja o a un cambio de domicilio que solo traería problemas al rendimiento escolar de los menores de edad.

Por contra, Luis cuenta en Tenerife con algo de lo que carece en Galicia: el respaldo de una red familiar que lo ayude en semejante trance. En cuanto al centro que se le asigne, las distancias nunca serán un problema en la Isla (al menos, no en las proporciones peninsulares).

Buenas sensaciones

Otra razón que aconsejaba el traslado viene desde la persona más importante en esta historia. Ello se debe a que la mujer de Luis ya pudo comprobar en las pasadas vacaciones de Navidad que el clima y, en general, las sensaciones que le transmite la Isla son beneficiosas para su salud. Cabe apuntar finalmente el masivo apoyo mostrado a este servidor de la Ley por parte de sus compañeros, ya sea desde las distintas organizaciones sindicales ya cualquiera de los policías anónimos que se dirigieron a Luis cuando supieron por los medios de comunicación la importancia de volver a su tierra natal. “Estoy muy agradecido”, concluyó.