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70 años como punto de encuentro

   
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DOMINGO J. JORGE | Santa Cruz de Tenerife

Hace ya 70 años, el Mercado Nuestra Señora de África, la conocida como Recova de Santa Cruz, abría sus puertas oficialmente. Fue, según queda registrado en los archivos de este establecimiento, un 4 de enero de 1944. Ha llovido mucho y también ha salido mucho el sol por el patio central de la Recova, pero este edificio histórico de Santa Cruz de Tenerife permanece en pie y mantiene vivas muchas historias tras sus muros y, sobre todo, tras sus gentes, clientes y comerciantes que han estado y están delante o detrás de los mostradores de sus puestos.

El puente Serrador y la Recova de Nuestra Señora de África son dos importantes realizaciones del Mando Económico de Canarias, obras casi contemporáneas y parte de la tradición histórica de la capital santacrucera. Se promueven siendo capitán general de Canarias el General Serrador, que falleció en Santa Cruz de Tenerife el 23 de enero de 1943. Serrador, como muchos coinciden, fue “uno de los máximos valedores para que la Recova se levantara”. El principal motivo para ello y uno de los más lógicos era que “la Recova Vieja, ubicada en la plaza de la Isla de La Madera, junto al Teatro Guimerá, ya se hacía insuficiente para prestar un adecuado servicio”.

El poco espacio con el que se contaba en la Recova Vieja, el también llamado Palace Royal, por tanto motivó la construcción del actual Mercado Nuestra Señora de África. Muchos de los comerciantes actuales, estuvieron o contaron con algún familiar que tuvo un puesto en aquella Recova Vieja. Por otra parte, el nombre del nuevo mercado, Nuestra Señora de África, se le impuso “en recuerdo a la onomástica de la esposa del General Serrador”, según publicaron los rotativos de aquella época.

Infraestructuras
El proyecto de construcción de la Recova fue realizado por el arquitecto tinerfeño Enrique Marrero Regalado, ganador del concurso realizado al efecto. La dirección de la obra estuvo a cargo del célebre arquitecto municipal Rumeu de Armas. Tanto el puente Serrador como el mercado fueron muy importantes para Santa Cruz, por cuanto se logró un nuevo punto de contacto de los sectores chicharreros que separaba el barranco de Santos y dotaba a la ciudad de un nuevo espacio para el comercio. Con el crecimiento de la ciudad este establecimiento de abastos se convirtió en uno de los puntos neurálgicos de venta y encuentro de la ciudad.

La Recova Vieja siguió abriendo unos dos años más tras la inauguración del nuevo mercado, pero tras ese tiempo los comerciantes que en el viejo edificio quedaban se terminaron trasladando a las nuevas instalaciones de Nuestra Señora de África. La obra se comenzó el 5 de agosto de 1942, como consta en los medios de aquel entonces: “El Excelentísimo Señor Capitán General de Canarias, desde la jefatura del Mando Económico que ostenta, compenetrado con el anhelo de Santa Cruz de convertirse rápidamente, en aquellos aspectos aún pendientes de realización, en la gran capital que está llamada a ser, ha impulsado ahora una obra que, por su magnitud y trascendencia, vendrá a resolver esos problemas. Se trata del nuevo edificio destinado a Mercado Central, cuyas obras comienzan hoy”. Ese día se iniciaban las obras del nuevo mercado santacrucero.

El costo de las obras se elevó a millón y medio de pesetas y su terminación, que estaba prevista seis meses después, se prolongó unos meses más. Desde entonces, el calendario del Mercado Nuestra Señora de África se ha movido como los de la Recova Vieja, no sólo por los productos de temporada que sirven en sus puestos, sino por las fiestas que se celebran en Santa Cruz y sus barrios. “Las Fiestas de Mayo, la misma Fiesta de la Cruz, se celebraba en la Recova. Recuerdo cómo se engalanaba la Cruz y se decoraban los puestos siempre en mayo”, señala la presidenta del mercado, Estefanía Hernández. “Hubo y ha habido años en los que no se ha podido enramar la Cruz, pero se hacían hasta concursos del comercio mejor decorado en la Recova”.

Parte de la historia
Hoy, 70 años después, la Recova sigue estando llena de vida, y se puede decir que por ella continúa pasando la historia. Recientemente, se han rodado escenas para distintas películas, pero en aquellos años, “venían a buscar al mercado a extras para las que que se rodaban en Tenerife. En muchos filmes de la época, como los del oeste, aparece gente nuestra”, cuenta Hernández, recordando que la Recova forma parte de la historia viva de Santa Cruz.

Cargadores de pescado
El Mercado Nuestra Señora de África ha sido siempre escenario en el que convergen cientos de oficios. Desde fruteros, carniceros, pescaderos, afiladores, quiosqueros, y hasta cargadores de pescado, como lo fue Luis García, quien años atrás recorría los pasillos de la pescadería con su carretilla descargando pescado. La Recova, como vecina de esta capital bañada por el mar, ha ofrecido siempre el mejor pescado de la costa y personas como Luis, al que le hacemos un merecido homenaje, fueron testigo de ello: “En 1955, estando don Francisco Poleo, empiezo como cargador de pescado, metiendo y sacando pescado en las cámaras. El hielo para mantenerlo fresco nos lo traían de la Cruz del Señor”.