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DA 2 > YO, TÚ, ELLA

“A la cultura siempre se la ha visto como la hermana fea del baile”

   

Por YLKA TAPIA

Yolanda Cordobés. | SERGIO MÉNDEZ

Yolanda Cordobés. | SERGIO MÉNDEZ

Tres son los adjetivos que definen a Yolanda Cordobés: luchadora, inquieta y extrovertida. Hace una década coincidí con ella en la redacción de una productora de televisión, lugar en el que, por casualidad, comenzó su aventura como gestora cultural. Indagando en sus inicios, rememoré la anécdota a la que asistí: el departamento de producción del reality show de la Televisión Canaria De todo corazón le encargó localizar al grupo Pimpinela, y su forma de ser y capacidades le abrieron las puertas para representar al grupo en Canarias. También a dos presentadores emblemáticos: Mercedes Ortega y Carlos Castilla. Poco a poco, tras poner en marcha algunos proyectos, algunos vinculados con México como el intercambio de cartas entre niños de Colima y La Laguna, decidió seguir creciendo y se especializó académicamente. Dedicada de lleno a la creación y puesta en marcha de actividades culturales -a las que considera “más enriquecedoras porque permiten conectar con personas”- y a la representación de los cantantes Sergio Núñez y Juan Pablo Manzanero, tiene muy claro en qué punto se encuentra el sector de la cultura en las Islas en general y de La Laguna en particular, localización de las fotos y de esta entrevista.

-De la producción audiovisual a la gestión cultural, ¿es difícil reorientar la carrera profesional hacia este ámbito?
“Mucho, pero hay que tener claro cuáles son tus valores y dónde está tu camino, sobre todo en una industria tan competitiva y con tanto intrusismo en la que es habitual recibir puñaladas. Me explico: si tú tienes una idea, otro también la quiere, si tienes un contacto, otro intentará que sea suyo. A todo lo anterior súmale que muchos quieren satisfacer su ego y eso se consigue mediante impacto mediático. Pero esta competitividad no me interesa y espero no entrar nunca en ella”.

-¿A qué se debe el intrusismo que comenta?
“Creo que en parte se debe a la escasa formación. Porque esa es una de nuestras carencias. Muchos creen que porque conocen a alguien en un ayuntamiento y les permite organizar una actividad, ya son gestores. Y no, no lo son. Para dirigir un proyecto, hay que pensar no solo en lo que va a pasar en la calle, sino en la repercusión que puede tener, cuáles son los pros y contras, si es viable o no económicamente, etcétera”.

-Parece complicado dedicarse a esta profesión…
“Sí, pero lo fundamental para mí, mi política y filosofía de trabajo, es no pisar a nadie. No me importa tardar más en llegar, pero al menos sé que no he dejado ningún muerto en el camino”.

-YC Producciones es la empresa que ha fundado y con la que ha puesto en marcha diversas acciones, ¿cuál es su visión?
“Somos una factoría de ideas. Ideas que a veces activamos nosotros mismos. Pero lo más importante para nosotros es sacar programación a la calle y llegar a todos los públicos. Cuando alguien va a un teatro, ya sabe a lo que va y qué se va a encontrar. Pero al aire libre puedes captar nuevos adeptos a una disciplina. De esta forma, está al alcance de todos, ya que a la cultura siempre se la ha visto como la hermana del fea del baile. Y yo creo que es un error: porque si a la ciudadanía la educas, se hacen prescindibles otras cosas. Un individuo que lee, que va al teatro, no está en su casa encerrado sino ocupando su tiempo en hacer cosas por sí mismo”.

-¿Y no es esta una tarea de los organismos públicos?
“Claro, de hecho, el Consistorio lagunero, sin especificar a ningún partido, está facilitando el diálogo lo que contribuye a que la ciudad crezca. Si todos tiran en la misma dirección es más fácil trabajar”.

-Ya que hablamos de La Laguna, ¿deberían otras localidades seguir su ejemplo?
“Creo que La Laguna es un referente no solo en el ámbito cultural, sino también en otros. Aquí hay interés por crecer. Pero no creo que otros lugares tengan que copiarse: cada uno debe encontrar su propio yo, amoldado a sus características. Si necesitan ayuda para encontrar ese yo, que me llamen” [sonríe].

-¿La reducción de subvenciones económicas ha perjudicado a las empresas y artistas?
“Sí y no. Hubo una época en la que todo el mundo estaba acostumbrado a llegar a un organismo, presentar una iniciativa con unos presupuestos astronómicos, nada reales, y ese dinero se daba. Había empresas que vivían solo de esas subvenciones. Cuando estas últimas se acaban o se reducen, hay que echar mano de la imaginación y los precios antes desorbitados ahora se ajustan. Lo que no es normal es que una actividad con un coste real de 1.000 euros pasara por 12.000. Y lo triste es que se pagaba”.

Yolanda Cordobés

Foto: Sergio Méndez

-Si ahora no se aprueba ese tipo de presupuesto, ¿cómo sobrevive su empresa?
“La crisis ha provocado que muchas empresas gestoras desaparezcan, pero que otras como la mía, con muchas dificultades y sin subvenciones, puedan salir adelante. Ha sido una criba natural. Están los que realmente quieren estar a pesar del sacrificio. Y cuando las cosas aprietan, hay que trabajar el doble para obtener la mitad. Es más, no te puedo dar nombres, pero algunas se crearon exclusivamente a base de subvenciones”.

-¿Y los artistas? ¿Cómo viven ellos este cierre del grifo?
“Hay artistas con mucha valía que tienen ganas de tirar para adelante. Pero es inevitable no poder vivir únicamente del arte o la música, pero se puede compaginar, por lo menos hasta hacerse un nombre, con otra actividad. Hasta hace algunos años se podía subsistir mediante subvenciones, pero eso ya pasó. En esta tierra hay creadores muy preparados que alimentan a la sociedad. Porque una sociedad sin arte y música está muerta”.

-A menudo se escucha que Internet tiene mucho que ver con lo que comenta: que un artista no se puede dedicar por completo a su carrera.
“En realidad ha perjudicado a las grandes empresas y ejemplo de ello son las discográficas. Pero la Red abre muchas puertas: llegas a mucha gente y tienes más facilidades para saber qué se está haciendo en otra parte del mundo. Y tal como nosotros lo podemos descubrir navegando, también podemos venderlo”.

-¿Por ejemplo?
“Mestisay y Olga Cerpa están en Miami haciendo conciertos porque parte de su popularidad se debe a este canal. Además, hablo desde mi experiencia personal: a Juan Pablo Manzanero lo conocí a través de Internet. Su padre, Armando Manzanero, me llamó por teléfono y me puse a llorar de la emoción; se había puesto en contacto conmigo porque le envié un e-mail. Internet es maravilloso y se le puede dar un uso positivo. Además, el verdadero artista es el que dice que disfruta cerca de su público. Y para actuar en un teatro lleno tienes que darte a conocer enseñando tu trabajo”.

-Ya que menciona a Juan Pablo Manzanero, ¿no cree que se apuesta en exceso por artistas foráneos en vez de locales?
“En esto la crisis ha venido bien porque ha obligado a tirar de casa. Pero, desde mi punto de vista, los canarios no están preparados para apostar por su propio talento. Hace unas semanas actuó en Tenerife un ballet ruso. Los asistentes aplaudían cada silencio, cada elevación, cada giro…, y realmente el ballet en conjunto no era tan bueno. Días después fui a ver una compañía de danza local y solo estaban ocupados unos 30 sitios. En conclusión, si solo cuentas con artistas canarios, el teatro lo cerrarás. Volviendo al ejemplo, la gente no asistió al espectáculo por el propio ballet en sí, sino porque era el de… Se valora más un nombre”.

Yolanda Cordobés

Foto: Sergio Méndez

-Por citar un nombre, Celso Albelo es aclamado mundialmente pero en su tierra solo algunos conocen su brillante carrera…
“Ha actuado en los mejores teatros y foros de ópera del mundo, y, sin embargo, cuando vino a actuar al Auditorio Adán Martín había butacas libres. En Las Palmas fue todo lo contrario. Son audiencias diferentes. En nuestra provincia necesitamos tener una mente más abierta, ser más cosmopolitas y no creernos el ombligo del mundo”.

-¿Y no es el TEA precisamente una apuesta por lo cosmopolita?
“Tendemos a hacer cosas para grupos minoritarios y así no educamos. Estamos dando de comer a las vanidades de unos pocos. Es decir, el TEA se dirige a colectivos muy concretos que saben de su existencia. A colectivos que ya están adoctrinados. Por ello, hay que continuar organizando actividades que lleguen a otros de forma casual. Hay que crear una necesidad en la población y para ello hay que acercar las disciplinas artísticas a los barrios”.

-Menciona que hace falta educar a la sociedad en este aspecto, ¿cree que los medios de comunicación contribuyen a ello?
“Sí, pero dan escasa cobertura, aunque volvemos al problema de raíz: en la televisión, si pones un concierto de jazz la gente cambia de canal. Con uno de Pepe Benavente es probable que no, que la audiencia suba. Hay que enseñar desde la base. Y ya se está empezando a realizar mediante propuestas en los que los niños se acercan a la cultura mediante programación didáctica específica para ellos, como el Festival de Cine Gastronómico de La Laguna”.

-En sus palabras se percibe orgullo lagunero…
“Tengo la suerte de poder vivir en una de las localidades más bonitas de Canarias, de las más cómodas y donde la gente aún es gente. Donde aún te puedes sentar tranquilamente y dar los buenos días y sonreír cuando paseas por sus calles. Soy afortunada de poder residir en una ciudad que todavía sonríe”.