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Bajo la Catedral – Por Domingo J. Jorge

   

Menudo pueblo somos para buscar culpables. Cuando no se terminaba la Catedral, no era culpa de Madrid, no, era de los que aquí no se preocupaban por terminar la obra. Nada más lejos de la realidad, la obra iba como iba por su complejidad y porque los dineros no terminaban de aclararse, ni de venir. Terminó la obra y todavía más de uno busca el detallito en la pared, que no ha quedado bien, o si los bancos son más o menos cómodos. La cuestión es quejarnos. Es nuestro deporte nacional. El pasado miércoles, el Ayuntamiento de La Laguna decidió parar de nuevo la obra de reurbanización de la plaza de la Catedral, tras el hallazgo de un muro al que se le supone un interesante valor histórico. Esto ha sido nuevamente motivo de escarnio y persecución por conocidos y extraños. La pregunta siempre es parca y sencilla: ¿Qué harían estos si vivieran en Granada o cualquier ciudad histórica? Pues imagino que mudarse o soportar, como hace todo hijo de vecino. No se alegran de que, si es cierto el valor de antigüedad, se pueda ampliar aún más en años el valor histórico de La Laguna y su compromiso como Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Lo que les preocupa es que la plaza no se termina. ¿Sabemos lo que revaloriza a La Laguna la autentificación de un hallazgo como éste? Me da la impresión de que no.

Las redes sociales, que son las que últimamente parece que ejercen el eje neurálgico de las noticias, bombardeaban a diestro y siniestro estos últimos días con la muralla. Hay quien ha hablado incluso de que son muros utilizados en obras anteriores o que se trata del resto de un viejo acerado. Todos al final somos especialistas en todo. Lo mejor quizás es dejar que sean los verdaderos especialistas en arqueología urbana quienes certifiquen de qué se trata. Si tiene interés histórico, mejor para La Laguna, y para todos; si no es así, pues a seguir y a terminar la plaza. Esto no tiene más complicación. Lo que no se puede hacer es el tipo de incoherencias de hace unos años: metemos la pala arriba y no se lo contamos a nadie, total que son un par de piedras antiguas, más o menos. Pero así y todo, si lo hacen bien, también criticamos, afición nacional.