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Clavijo quiere hablar – Por Francisco Pomares

   

En todas partes cuecen habas, no sólo en el PSOE corren aires de cambio. Los díscolos de Coalición han elegido este oportuno momento para forzar el debate sobre la candidatura de Rivero. Creen que los resultados de las Europeas justifican la medida. Pero aunque la abstención fue brutal en Canarias y Coalición retrocedió en número de votos, los nacionalistas retrocedieron apenas tres puntos en unas elecciones en las que el resto de los grandes partidos se estallaron como pitas. Y es que a Coalición, en las Europeas, sólo la votan los fijos. Ahora que las elecciones ya han pasado, se puede decir que votar a Coalición en las Europeas no tiene ningún valor práctico: es regalarle el voto a CiU y PNV, y los ciudadanos lo perciben perfectamente. Pero eso es lo de menos. Había que buscar una excusa para adelantar el debate sobre la candidatura presidencial, y esta del retroceso electoral es tan buena como cualquier otra. Seis de los siete secretarios generales insulares se han manifestado ya por la renovación, pero todo hace pensar que los contrarios a Rivero no reúnen aún la mayoría cualificada preceptiva para elegir al candidato. Quizá la logren durante los próximos meses. O quizá no.

Mientras se desvela esa incógnita, que parece ser la única que hoy moviliza a Coalición Canaria, Fernando Clavijo se presentó en Madrid para hablar de La Laguna. En realidad, La Laguna era lo de menos. Se trataba más bien de colocarle al respetable (local) dos ideas, una falsa y la otra también: la primera es que quiere seguir siendo alcalde de La Laguna, algo que a estas alturas de la pelea por la nominación a la candidatura presidencial no se cree ni él. La segunda tiene más que ver con esa foto con Soria, felices y sonrientes ambos, y va de proyectar a la opinión pública que si Clavijo logra echar a Paulino, el próximo pacto de Coalición no será con el PSOE, sino con el PP. Casi todos los gestos recientes de Clavijo apuntan justo en esa dirección. Pero a un año vista, haría falta tener una bola de cristal para saber si finalmente será así. Incluso partiendo de la hipótesis más que probable de que los resultados de estas elecciones no se reproduzcan en las locales y regionales, es razonable pensar que el patio político local cambiará de bastante a mucho. El próximo pacto de Gobierno en Canarias no va a depender -como ha ocurrido siempre hasta ahora- sólo de con quien quiera bailar Coalición. Casi seguro va a haber algunos invitados más en esa fiesta: ya no serán únicamente los que asisten todos los años al ágape del Día de Canarias.