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Comienza el show – Por Pedro Fernández Arcila

   

No tengan ninguna duda que, tras las elecciones europeas del 25 de mayo, los políticos de CC se dedicarán de lleno al oficio de librar batallas internas a la vez que simularán enfrentamientos con el PP, con quien han estado gobernando treinta años en santa compaña , o, con el PSOE, la última amorosa adquisición de aquél partido polígamo. Aunque ambas clases de peleas tienen en común lo aparente y mediático, las luchas internas que librarán los coalicioneros para lograr un puesto en las listas tiene un punto tragicómico que las hace únicas. Porque, es verdad que este ruido de florines también lo practicarán los otros dos partidos del tripartito, pero hay que reconocer que esta innoble tarea la ejerce la derecha nacionalista con una maestría y pasión digna de estudio. En las tertulias televisivas y radiofónicas empieza a atisbarse, según las consignas que lanzan los viejos líderes de la desinformación, que una de las pistolas de fogueo la empuñará en el municipio de Santa Cruz el concejal Hilario Rodríguez.

Este duelo, según nos dicen, se librará en nombre del honor del exalcalde Zerolo, al que si tenemos que reconocerle algún valor político es su capacidad para crear un espacio que abarcaba desde las familias de mayor raigambre franquista del municipio a lo más granado del independentismo de CC. El concejal Rodríguez expresa a la perfección al oportunista que nos encontraremos en esta fase preelectoral. No ha hecho nada en estos años de mandato, salvo quejarse del abandono en que se encuentran los barrios del Suroeste, precisamente el Distrito al que el equipo de gobierno le ha encargado, en exclusiva, toda la responsabilidad política para mejorar las condiciones de vida de los vecinos de aquella zona de Santa Cruz. Gracias a él sacamos la primera regla del juego de estos tahúres de la política: escenificar una disidencia permanente con su partido o equipo de gobierno, que, a modo de vieux terrible, oculte su falta de capacidad para obtener resultados en su ámbito de responsabilidad pública. Lejos de la ironía, la preocupación que nos producen estos personajes de cartón piedra es que si en estos tres años no han sido capaces de dar un palo al agua, ahora dedicados de lleno a la confabulación y a las guerras mediáticas, estoy seguro de que no sabrán ni como se llega al despacho del Ayuntamiento.

*Concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz