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PUERTO DE LA CRUZ >

Convocan una reunión para analizar la crisis del agua

   
Más de 500 vecinos salieron el 29 de marzo a la calle para exigir un agua de calidad. / FRAN PALLERO

Más de 500 vecinos salieron el 29 de marzo a la calle para exigir un agua de calidad. / FRAN PALLERO

G.GULESSERIAN | Puerto de la Cruz

La restricción que dejó a más de 14.000 vecinos en Puerto de la Cruz sin poder utilizar agua potable para beber y preparar alimentos debido al exceso de turbidez es algo que algunos prefieren olvidar. No es el caso de la plataforma ciudadana Afectados por Aqualia, cuyos miembros no quieren que se vuelva a repetir este capítulo en la historia del municipio y por eso, por primera vez, ha propuesto a una reunión entre las diferentes partes, que tendrá lugar el jueves en el Ayuntamiento, para analizar la crisis del agua tras el levantamiento de la prohibición.

Sobre todo, teniendo en cuenta que todavía hay lugares en donde el agua sale turbia, como se comprobó ayer en el colegio de La Vera, según trasladaron a este periódico miembros del citado colectivo ciudadano.

Así, responsables del Ayuntamiento; la empresa Aqualia, concesionaria del servicio; la Dirección de Salud Pública de Tenerife; el Consejo Insular de Aguas; la Dirección General de Consumo del Gobierno de Canarias, y portavoces de la plataforma, se reunirán para abordar diferentes aspectos del problema, surgido en abril de 2012, como consecuencia de la caída de la cubierta del depósito de La Vera.

El orden del día y los puntos de la reunión forman parte de las exigencias que la plataforma les trasladó a los responsables municipales tras la manifestación del 29 de marzo, en la que más de 500 ciudadanos salieron a las calles de la ciudad para exigir un agua de calidad.

Entre las cuestiones que se solicitarán se encuentran el mejorar la comunicación de incidencias en el abastecimiento, información sobre los trabajos realizados por Aqualia durante la crisis y las actuaciones del Ayuntamiento. También se abordarán las medidas que se adoptarán para la toma de muestras en viviendas donde se repitan episodios de turbidez; la puesta en marcha de un teléfono directo para los afectados que pueda estar operativo las 24 horas y la limpieza en la red pública y privada.

Por último, se abordará una de las mayores preocupaciones de los vecinos, como es un descuento en la factura o el pago de indemnización a las familias que sufrieron la restricción.