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Entre medusas y basuras

   
En las playas de El Socorro, históricamente llamadas Chimisay, se pueden encontrar hasta grandes neumáticos. | NORCHI

En las playas de El Socorro, históricamente llamadas Chimisay, se pueden encontrar hasta grandes neumáticos. | NORCHI

NORBERTO CHIJEB | Güímar

Primero fue la tala de unos cardones, después los vertidos incontrolados por distintas empresas del Polígono Industrial, luego el deterioro continuo del espigón que da sentido a la pequeña cala en el campo de la Virgen, el lugar de baño habitual de los habitantes de El Socorro. Son quejas de un vecino muy reivindicativo, Lope Rodríguez, y de Alternativa Sí se puede, a las que también se ha sumado Lázaro Mendoza, presidente de la Asociación de Vecinos, quien ya ha tocado en la puerta de Domingo del Rosario, concejal de Costas, para tratar de adecentar una escollera que con los últimos temporales ha desaparecido casi por completo. De tal guisa que la playa se ha convertido en una concentración de grandes piedras; imposible el baño así.

Las medusas, abundantes estos días, conviven con la basura. | NORCHI

Las medusas, abundantes estos días, conviven con la basura. | NORCHI

Lázaro Mendoza comenta que ha hablado con Domingo del Rosario y sabe que él es consciente de la necesidad de arreglar el espigón. “Le he pedido unos prismas para poder levantarlo de nuevo, porque ahora mismo es un peligro bañarse en la playa”. El presidente del colectivo vecinal también está a la espera de la famosa estación de bombeo, “pendiente de los permisos de Costas”, aunque ahora el problema está en una casa que ocupa el dominio público; o para ser exactos, media casa. El Ayuntamiento estudia compensar al propietario de la vivienda con la posibilidad de hacer una altura más en la media casa que le quedaría si, como es presumible, Costas insiste en derribar aquello que ocupa dominio marítimo-terrestre.

Costas ni tampoco el Ayuntamiento, se preocupan, sin embargo, de limpiar de basura una playa plagada de medusas y casi integrada en el espacio natural protegido del Malpaís de Güímar. Ni limpian ni vigilan que los desaprensivos bañistas ensucien. “Solo interesa El Socorro cuando se acerca la Bajada de la Virgen”, sentencia Lope Rodríguez.