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¡Escucha, madre! – Por Juan Henríquez

   

Hola madre. El próximo sábado 31 de mayo hace dos años que decidiste viajar al infinito, sin maleta y con lo puesto. Hasta última hora te revelaste contra los que quisimos organizar tu vida, la que tú rechazabas por mucha calidad que tuviera. Sé que por último te sentías incómoda entre nosotros. Tal vez no llegamos a captar tu voluntad, o mejor dicho, nos resistimos a complacerte en tu empeño de enclaustrarte en aquel cuarto piso, sin ascensor.

Una de aquellas tardes en las que conversábamos, sobre todo de tu vida, te miré fijamente, y en el brillo de tus ojos leí que preferías ir al encuentro con otros seres, a los que, con toda seguridad, añorabas y querías más que a los que abandonaste a su suerte en esta maraña terrenal de odios y prepotencias. Nada tengo que reprocharte madre. Te saliste con la tuya, y ganaste la batalla, porque a camorruda no te ganaba nadie. Observo cómo afirmas con la cabeza que tengo razón, ¡gracias viejita!
Te cuento madre. En algún momento pasó por mi cabeza la idea de que con tu muerte, los hermanos recuperaríamos el cariño y respeto perdidos. Incluso lo intentamos, pero ingenuo de mí, sucedió todo lo contrario: hemos abierto unas trincheras en las que nos parapetamos para mantener las distancias, y desde allí, en lugar de corregir, potenciamos los rencores y envidias latentes en nuestra filosofía de entender la existencia de seres humanos bañados por una transfusión sanguínea, que tú madre, nos inyectaste.

Siempre he pensado madre, que pariste unos hijos un tanto peculiares. Con dinero y sin dinero, pobres y ricos, vamos por la vida con el pecho inflado, presumiendo de lo que no somos. Tengo la sensación, madre, de que nos hemos construido una especie de tribu carroñera en la que intentamos despedazarnos unos a otros.

En fin, madre, que esto no hay quien lo arregle. Sabes bien que soy ateo y no creo en milagros, pero ojalá aparezca un aire renovador que reponga el lazo de unión familiar, empezando por los siete hermanos.
¡Un beso madre!

juanguanche@telefonica.net