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Gangocheros – Por Román Delgado

   

En el día de ayer, el joven líder del PP en las Islas, cuando lo deja ejercer Soria (que no es siempre), tuvo varios minutos de gloria a cuenta de esa gran noticia de que el Estado; o mejor, el Gobierno de Mariano Rajoy, que es también el Gobierno de España, había decidido mandar para estas islas desafortunadas una migaja de un millón y algo más de euros (que el pico no era muy grande), dinero del Gobierno de España (esto se resalta para evitar confusiones y que alguno pueda pensar que se trataba de fondos del Gobierno de Canarias) para combatir la pobreza infantil que hay en las Islas, una pobreza infantil y de todas las edades de la que es culpable el Gobierno de Paulino Rivero; o sea, el Gobierno de Canarias (jamás se debe confundir al Gobierno de España con el Gobierno de Canarias). Una vez conseguido que la masa, la opinión pública, se ha enterado de que sobre todos los canarios sólo levitan dos gobiernos: el bueno, que es el Gobierno de Mariano Rajoy; o sea, el Gobierno de España, y el malo, el Gobierno de Paulino Rivero; o sea, el Gobierno de Canarias, Asier Antona, que así se llama el megáfono del ministro Soria en las Islas, tanto como decir del gran jefe del PP en Canarias, decidió tocar en la puerta de tantos medios como el móvil le permitiera y entonces todo fue un dale que te pego y repito que te repito, y zas y zas y tumba que retumba. De esta forma tan tamboril, me enteré de que el Gobierno bueno de Mariano Rajoy; o sea, el Gobierno de este gran país que es España, mandó la limosna del millón y poco de euros a las Islas para combatir la pobreza infantil, y de que esta decisión tan delicada, emocionante y acertada se tomó sin restar ni un céntimo al envío por el hecho de que Paulino Rivero es mala gente y fastidia cada vez que puede a los de Madrid, mientras que aquí, en el Archipiélago, el Gobierno de Paulino Rivero; o sea, el Gobierno de Canarias, no pone un puto duro para acabar o limpiar del mapa la maldita, indeseada, sucia y lamentable pobreza infantil. Todo este enrevesado juego de palabras, expresiones y giros viene a cuento de que a todos estos malos políticos, políticos gangocheros, les da igual ocho que ochenta y, si no es así, muy mal que lo aparentan. Bien, señor Asier Antona…; en efecto, parece que tenemos un millón más para pobreza infantil. Aplausos, besos y cariñitos miles… Gracias por la solidaridad. Ha sido todo un honor recibir tremendo regalo y, por favor, ahora no cambie de registro, que a mí usted me sigue gustando mucho más cuando habla del petróleo de aquí y del de más arriba. Crudo lo tenemos con algunos de ustedes. Un millón, un millón… Eso es nada.

@gromandelgadog