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sin pelos en las teclas>

Una invitación a la voluntariedad – Por Cecilio Urgoiti

   

Si en vez de que unos muchos vivieran de la política y tan solo hubieran hecho política, hoy en vez de ser rescatados seríamos rescatadores. Los vividores que la ejercen han de salir o los tenemos que expeler para nunca jamás volver a ver. He estado toda la vida invitando a la sociedad a hacer política y ellos solo quieren vivir de ella, como una profesión y, eso no es lo que yo digo. O me explico muy mal o son tan egoístas que solo piensan en ellos. Uno de los mayores valores que el ser humano debe tener por bandera, es ayudar y favorecer a su prójimo, a su vecino, a la ciudadanía. Hacer política es eso y no lo que trasluce. Muchos piensan que es ir al sastre y que te confeccione varios trajes, con sus camisas y corbatas a juego, un despacho grande y espacioso con varias secretarias, tener chofer y coche oficial, del sueldo ni te digo, muchas comidas de trabajo con eternas sobremesas y con cargo al erario público o con cargo al otro comensal. A la postre, lo que se pretende es vivir del cuento y ahí es donde hay que poner el freno y recordar que un servidor público es alguien que trabaja para los demás y ese acto es puro voluntariado. Estos días en las redes sociales recordaba al 15M con estas palabras: salud, república, solidaridad, laicismo, ecosocialismo, sostenibilidad, democracia participativa… No es una nueva forma de vida, es la forma de vida. Luchar contra el capitalismo es defender un planeta viable y sostenible. En lo contrario se nos va la vida. La participación en la vida política ha de ser altruista y voluntarista, ni los cargos ni la dedicación han de ser perpetuos. Se entiende que una dedicación exclusiva se le remunerara, pero nunca podrá superar el salario mínimo. Así y, no de otra forma, hemos de encaminar la vida sociopolítica del nuevo sistema que se quiere impulsar. Un referente empezó hace tres años. El 15M es el aire renovado que tiene que impulsar un nuevo sistema donde la constante sea la democracia participativa. El movimiento político del 15 M ha sido nuestro Mayo del 68 con una importante salvedad: ha dejado y ha marcado una huella muy difícil de borrar y ese despertar que inició no va camino del olvido, mas bien, cada momento que pasa aporta un cúmulo de nuevas ideas, ideas estas, que rápidamente se transformas en ideales políticos que llenan la vida social de esperanza.