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Kiessling – Por Leopoldo Fernández

   

Según el Diccionario de la Lengua, emprender es poner en marcha con resolución acciones azarosas o dificultosas. Así definido, el hecho de emprender no alcanza a mi juicio su verdadera dimensión, que en nuestra sociedad tiene especial impulso económico y cierto riesgo financiero añadido. El emprendimiento constituye una oportunidad para iniciar actividades, introducir innovaciones o crear fuentes de riqueza a través de proyectos que proporcionan empleo y generan a su vez sinergias beneficiosas, económicas y sociales. El emprendedor suele ser una persona con iniciativa y con conocimientos y habilidades para lanzarse a la puesta en marcha de un negocio, asumiendo los riesgos propios de la incertidumbre económica y las oportunidades del mercado. Wolfgang Kiessling, el exigente y dinámico propietario de Loro Parque y Siam Park, es probablemente uno de los personajes que mejor responde a ese retrato de emprendedor, creador o impulsor de proyectos.

Y concreta sus proyectos con imaginación, determinación e intuición, asumiendo unas contingencias que, con esfuerzo y confianza en las propias fuerzas, siempre supera a base de innovar y presentar al público nuevas atracciones y espectáculos basados en criterios de sostenibilidad y excelencia. Un ejemplo es Aqua Viva, una fastuosa exhibición de distintas especies de medusas que el pasado viernes fue inaugurada dentro del zoológico portuense como original y educativa propuesta de ocio de muy logrados efectos visuales. Gracias a estas periódicas aportaciones, el Loro Parque ha ido aumentando y enriqueciendo su primitivo asentamiento hasta convertirse en un zoológico modélico, considerado entre los tres primeros del mundo por la calidad de sus instalaciones y el exquisito cuidado que presta a los animales, cuyo bienestar procura en un entorno privilegiado y, por enésima vez, de próxima ampliación. Los discursos que tuve la oportunidad de escuchar la tarde del viernes ponderaron los méritos de un Kiessling -en esos momentos particularmente orgulloso de su obra-, convertido ya en uno de los personajes que más ha aportado al ocio y a la buena imagen turística de Tenerife y Canarias. Lo lamentable es que no lo entiendan así algunas autoridades que dificultan sus planes de futuro y ciertos grupos ecologistas minoritarios establecidos en la radicalidad y en un mal entendimiento del conservacionismo rectamente entendido, tal y como lo practica la Fundación Loro Parque con sus programas de investigación, cuidado y respeto del mundo animal. En momentos difíciles como los actuales, me parece de justicia reconocer los méritos de emprendedores ejemplares como Wolfgang Kiessling.