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El miedo a vender – Por Antonio J. Padrón*

   

Más de una vez he escuchado a personas decir la famosa frase de “no me gusta la venta” o “no sé vender”, y mi pensamiento en esos momentos siempre ha sido el mismo: “Te espera una vida bastante dura”. Y esto ¿por qué?

Para bien o para mal, cada uno de nosotros nos vendemos desde el primer día, en todas y cada una de las facetas de nuestra vida que hacen que desarrollemos un branding personal sin nosotros darnos cuenta.

Seguro que estás pensando que puedo estar desvariando pero, todos hemos tenido en nuestro grupo de amigos el deportista, el mujeriego, el estudioso… ¿Y por qué los defines así? Realmente no es que tú los definas sino que ellos mismos, por su forma de ser, de actuar, de venderse, han creado una serie de etiquetas que hacen que el público los defina e identifique con una serie de valores o facetas como las anteriormente nombradas.

Pero ¿con las empresas nos pasa igual? Totalmente. Si prestas atención de ahora en adelante, o si haces un poco de memoria, las empresas de seguros, quieren transmitir confianza y seguridad, o por ejemplo marcas como Coca-Cola, se intentan identificar constantemente con la palabra felicidad (“Destapa la felicidad”).

Es por ello, que aunque haya personas que lo eviten o piense que no lo hacen, venden. ¿Y es necesaria la venta? Totalmente. Cuando cada uno de nosotros hemos acudido a una entrevista de trabajo necesitamos “aparentar” unos buenos modales, una buena vestimenta, un conocimiento previo en la empresa a la que vamos a acudir entre otras cosas. ¿Y cuando salimos un sábado por la noche? ¿Por qué te maquillas?¿Por qué te pones esa camisa nueva o especial? Exacto, seguro que ya te has dado cuenta.

Todos necesitamos vender, y más aún en las empresas. Cuando estamos en una conversación con nuestra gente de confianza, hablando sobre el lugar donde trabajamos, y lo hacemos por ejemplo de manera negativa, estamos inculcando sin darnos cuenta puntos negativos de nuestros conocidos hacia nuestra marca, lo que repercutirá en la impresión y valoración personal de cada uno de ellos hacia tu empresa y esto se traducirá en la no compra del producto o servicio por parte de ellos. Y más importante aún, esos puntos negativos, irán de boca en boca afectando muy negativamente a nuestro lugar de trabajo.

Como has podido comprobar, todos vendemos, algunos mejor, otros peor, y es algo que no podemos escoger porque lo hacemos de manera totalmente innata.
Eso sí, uno puede aprender a mejorar sus técnicas de comportamiento y venta con los estudios y con la experiencia. Y ahora una vez asumido este rol, ¿vendemos?

*CONSULTOR DE MARKETING EN SOCIMENT
@AntonioJPadron