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Nuevo éxito de la Transvulcania – Por David Sanz

   

La Plátano de Canarias Transvulcania 2014 fue un rotundo éxito. Esta nueva edición, pese a la polémica que acompañó su previa, que nada tenía que ver con la prueba ni con el deporte, ha estado a la altura de las expectativas más exigentes, al igual que sus precedentes, poniendo el listón cada vez más alto para superarla en próximas ediciones. Las sensaciones de la prueba son increíbles tanto para los corredores como para quienes la seguimos como espectadores. A mi juicio, el momento de la salida de la ultramaratón en el faro de Fuencaliente es el más especial de la jornada. De noche, con la luz de los frontales como única iluminación, Depa inyectando su fuerza y vitalidad a los corredores y la tormenta musical de AC /DC con los acordes de Thunderstruck tensando los músculos de los atletas, conforman un espectáculo del que pocos eventos deportivos pueden presumir en el mundo. Cada vez son más las personas que madrugan para no perdese esta espectacular salida en Fuencaliente, desde donde se puede divisar con nitidez la impresionante serpiente humana que forman con sus linternas los corredores mientras realizan el primer ascenso de la prueba. Esto provoca también los lógicos colapsos que se producen en las vías del municipio sureño, pero bien vale perder este tiempo si se ha podido disfrutar de ese momento. La carrera está cargada de escenas irrepetibles, como la llegada de los corredores a la meta en Los Llanos de Aridane, pero sin duda la salida reúne una magia especial. En general, como no se cansan de repetir un año tras otro los corredores, lo que hace especial a la Transvulcania no es la dureza del recorrido, que los es; tampoco la belleza de los paisajes de la Isla, que lo son y mucho, sino sobre todo el calor de población de La Palma que ha hecho a la prueba como algo suyo y alienta a los deportistas desde el primero hasta el último kilómetro del trayecto. En eso también ha tenido mucho que ver la sencillez y la cercanía de los corredores. Gente como la entrañable Anna Frost, un cariñoso Tim Olson, el propio Luis Alberto Hernando, ganador de esta edición, que pese a la sobriedad castellana se ha dejado conquistar por la Isla, y el mismo Kilian Jornet, han sintonizado con La Palma. Y este año nos ha conmovido en especial el norteamericano Dakota Jones, que al llegar a la meta se disculpó por ser décimo.