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La prisión de Tenerife pierde casi el 20% de su personal en tres años

   
Unidad de Madres

La Unidad de Madres se ubica junto al CIS Mercedes Pinto. | J. GANIVET

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

Los recortes llegaron para quedarse, al menos en lo que se refiere a las instituciones penitenciarias. Con una oferta pública de empleo paralizada, una tasa de reposición de cero y la progresiva introducción de vigilantes de seguridad privada, las prisiones se han convertido en una de las grandes damnificados de la crisis, y en algunos casos se están empezando a quedar sin funcionarios.

Eso es lo que afirman los sindicatos con representación en el sector (CSI.F, UGT y CC.OO.), quienes alertan de que el proceso de privatización iniciado por el Ministerio del Interior puede acarrear “graves consecuencias” para la seguridad de las cárceles españolas. En el caso de Tenerife, la reducción de personal se sitúa en casi un 20% en los últimos tres años, según confirmó en el programa Despierta Tenerife de Teide Radio el representante de UGT en la prisión, Sergio López.

Esto ha provocado que, entre otras cosas, no se haya podido abrir la Unidad Externa de Madres, que lleva finalizada más de dos años. Con un presupuesto total superior a los 5,5 millones de euros, la citada Unidad de Madres estaba concebida para ser un referente en el nuevo modelo de atención e inserción social de las reclusas con hijos del Archipiélago. De hecho, el centro iba a ser el primero de estas características que se ponía en marcha en las Islas y uno de los mejor dotados de todo el país. Sin embargo, 28 meses después de que finalizaran las obras -que se iniciaron en enero de 2011-, la puesta en marcha de la instalación sigue siendo una incógnita.

Según ha podido saber DIARIO DE AVISOS, a día de hoy parece poco probable que el Ministerio del Interior abra la Unidad de Madres este año, ya que ello supondría un importante desembolso económico en materia de personal y equipamiento. Desde la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, sin embargo, afirman que el centro se abrirá, porque “no consta” que Interior no vaya a ponerlo en marcha. Aun así, no dan una fecha ni precisan el porqué la instalación lleva meses terminada y todavía no ha sido abierta. Algo similar ocurre con la Sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios, encargada de la gestión de las obras del centro, que tampoco ofrece información respecto a la apertura del mismo.

La futura Unidad de Madres, según recogía el proyecto presentado por Instituciones Penitenciarias en 2010, dispone de 30 habitaciones, servirá para el cumplimiento de las penas de segundo grado a mujeres con hijos menores de tres años y su uso será exclusivo para la propia Dirección General de Instituciones Penitenciarias. Anexa al actual CIS, que se ubica junto a la antigua cárcel Tenerife I, la unidad vendría a cubrir las necesidades de 60 plazas penitenciarias en segundo grado para mujeres con hijos menores recluidas en centros penitenciarios de las Islas. Al tratarse de un edificio de 100 metros de largo, se ha creado una galería que a su vez se vuelca al patio. Esta parte libre consta de zonas con caracteres diferentes, que definen áreas ligadas a las habitaciones, donde los niños más pequeños pueden permanecer vigilados más de cerca por las madres, y otras vinculadas a las zonas de estancia general y acceso principal. En estos momentos, estas internas tienen que ser enviadas a otros puntos del territorio nacional, dado que Tenerife II no reúne las condiciones mínimas para estas reclusas.

La superficie total construida asciende a casi 5.000 metros cuadrados, de los que 2.900 corresponden a la rehabilitación del edificio y otros 2.000 a la obra nueva en ampliación. El proyecto contemplaba la creación de 30 habitaciones, que más bien son apartamentos de 30 metros cuadrados para que las convictas puedan convivir con sus hijos.