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¿Qué es el desahucio exprés? – Por Inés Vera Goya

   

La Ley 4/2013, de 4 de Junio, de Medidas de Flexibilización y Fomento del Mercado del Alquiler de Viviendas, es la sexta reforma legal en los últimos ocho años, por lo que está claro que las relaciones entre arrendadores e inquilinos son un problema generador de constantes conflictos que requiere la búsqueda de soluciones prácticas para las partes, sin que hasta hoy se haya encontrado la fórmula adecuada. Lo cierto es que el panorama clásico en estos casos es el de un arrendador desesperado por recuperar su vivienda, pues al estar ocupada por un inquilino que no paga la renta, no sólo no puede sacar ningún rendimiento económico, sino que ha de hacerse cargo del pago de las correspondientes contribuciones y tasas municipales, asumir las cuotas de la comunidad, pago de la hipoteca, si la hubiera, y además, sufragar los consumos de agua y luz del inquilino, pues su corte constituiría un ilícito penal, y esta situación se mantiene durante unos meses, en el mejor de los casos, y años, en otros.

La novedad procesal más potente, y por la que se dio el calificativo de “express”, consiste en que una vez que se ha admitido a trámite la demanda de desahucio, lo que lleva su tiempo según las cargas de cada Juzgado, notifican la demanda al inquilino concediéndole un plazo de diez días para que se oponga o pague. Si no se opone ni paga en esos diez días, no habría juicio, y se pasará directamente al “lanzamiento”, al desalojo de la finca. Sin embargo, lo que en teoría era una buena idea, en la práctica ha quedado vacío de contenido, puesto que el día en que el inquilino recibe la demanda concediéndole diez días para oponerse, en la propia notificación comunican la fecha del juicio y la fecha del lanzamiento, que suele fijarse aproximadamente un mes más tarde de la fecha del juicio, esto significa que, se oponga o no, el día en que el arrendador recupera la posesión de su propiedad es el mismo, no cambia. Es más, suele ocurrir que como el arrendatario es ya conocedor de la fecha del desahucio, a partir de la recepción de la demanda deja de cumplir totalmente con todas sus obligaciones. En conclusión, habría que notificar al inquilino una fecha para el lanzamiento en caso de que se oponga, y otra anterior, por si no se opone. Sólo de esta manera habría una diferencia real y práctica entre los desahucios con oposición y sin oposición, y así nos acercaríamos algo más al desahucio “exprés”.

*GOYA ABOGADOS