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Somos únicos – Por María Fresno

   

En Canarias somos expertos en tirar piedras sobre nuestro propio tejado. En lugar de favorecer y ayudar a los inversores, les ponemos todo tipo de impedimentos. Y cuando, aún así, deciden quedarse en las Islas y crear empleo, los ponemos verdes. Me explico. La Fundación CajaCanarias, dentro del foro Enciende la Tierra, traerá el próximo 29 de mayo a Ric O’Barry, un activista que encabezó la denuncia de la matanza indiscriminada de delfines en Japón y autor del documental The Cove, ganador de un Óscar en 2010. Una lucha, legítima para él y los que siguen su causa y, además, seguro que acompañada de buenas razones. Sin embargo, O’Barry ha criticado en varios foros el trato y el estado de los animales en el Loro Parque, una de las instalaciones turísticas más importantes de la Isla y que más ingresos genera. Un empresario alemán decidió un día, porque los loros eran los animales más longevos, abrir un parque en un pequeño barrio de la ciudad turística de Puerto de la Cruz. Ese parque fue creciendo con los años hasta convertirse en el Loro Parque, con millones de visitas anuales, de residentes, nacionales y extranjeros. De hecho, nos guste o no, el Puerto de la Cruz no sería lo mismo sin el Loro Parque y sin el Lago Martiánez.

Wolfgang Kiessling podía haberse ido a otro sitio, podía haber elegido otro lugar, pero eligió un barrio portuense para su idea empresarial. Podrá haber letra pequeña en todo esto, pero lo que importa realmente es lo que esta instalación aporta para el Puerto de la Cruz y Tenerife: ingresos y empleo. En cuanto a los animales, basta con pasarse por el propio parque para ver el trato que sus entrenadores y biólogos dan a los cetáceos. La Fundación Loro Parque no para de investigar y de trabajar en beneficio de todos los animales. Cuando vienen de fuera a darnos lecciones como auténticos conquistadores está bien que nos defendamos. Pero cuando alguien de fuera invierte en las Islas, genera empleo y, encima, promociona el nombre de Tenerife por todo el mundo, no sé porque nos empeñamos en ahuyentarlo. Wolfgang Kiessling es alemán. Hace años decidió apostar por Tenerife y no solo con el Loro Parque, sino con el Siam Park y el Hotel Botánico. Está contribuyendo al desarrollo de la Isla. ¿Preferimos que se vaya? No me extrañaría nada. Nunca dejaría entrar en mi casa a alguien para que me critique. Pero en Tenerife somos únicos, traemos a un activista para que nos ponga colorados, o peor, ponga verde a uno de los empresarios que más invertido en Canarias. Lo dicho: somos únicos.
@MariaFresno72