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Y todo a media luz – Por Jorge Bethencourt

   

Dicen que entender el recibo de la luz es como descubrir el sentido último de la vida, la esencia de la antimateria o entender el universo. O sea, imposible. Pero igual es más fácil que comprender qué puñetas estamos haciendo con la producción de energía en Canarias.

Aquí no le damos importancia a la luz hasta que se nos joden los langostinos. Somos muy de soltar la mala leche con patadas a la pared para partirnos los carcañales. Pero no las vemos venir a largo plazo. Como la que se nos está preparando ahora.

Los ciudadanos españoles deben unos 30.000 millones de euros a las productoras de energía. Es lo que se ha pagado de menos por la luz. Sólo el año pasado unos 3.200 millones. El Ministerio de Industria se ha metido a ordenar el sector como un elefante en una cacharrería. Soria tiene razón, pero sólo la razón.

En vez de un libre mercado tenemos un zoco público donde todo está pervertido por las guerras de poder y los lobbies de las grandes eléctricas. Se quiere cambiar todo, menos eso.

En medio de ese follón, en Canarias pasan cosas muy raras. Endesa ha dejado de invertir porque el Ministerio de Industria no hace más que darle patadas en los megavatios. Hoy les quitan una presa para dársela a Red Eléctrica (no sólo expropian en Argentina) y mañana les impiden poner más molinos de viento.

Red Eléctrica, que no invierte en mejorar las redes de transporte, no va a poner un duro para poner en marcha nuevos sistemas de producción. No hay previsión de que se vayan a crear nuevos parques eólicos y fotovoltáicos.

El día en que seamos caces de salir de esta crisis económica, a pesar del esfuerzo de Montoro en que no lo hagamos, comenzará a aumentar la demanda eléctrica. Y en ese momento nos daremos cuenta de que -maldita sea- no tenemos capacidad para producir la energía necesaria. Entonces se nos descongelarán los langostinos y la emprenderemos a patadas con la pared.

Lo que hagamos hoy será nuestro presente el día de mañana. Nos pasamos la vida haciendo planes que luego nos pasamos por el refajo, como el Plan Energético de Canarias que nadie ha cumplido. Dentro de algunos años estaremos como en el tango, a media luz. Será otro crepúsculo interior de esta tierra crepuscular.

@JLBethencourt