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El viario de Santos sigue sin ser una alternativa al tráfico en Santa Cruz

   
Cuatro puntos de medida permiten a Seguridad Vial conocer la media diaria de vehículos del barranco. | J. G.

Cuatro puntos de medida permiten a Seguridad Vial conocer la media diaria de vehículos del barranco. | J. G.

N. TORRES | Santa Cruz de Tenerife

Con un coste superior a los 80 millones de euros y más de diez años de espera desde que se licitara la obra, el viario del Barranco de Santos se abrió al tráfico en 2011 y lo hizo como alternativa a la conexión de la parte baja de Santa Cruz con el barrio de La Salud, un enlace rápido cuyo objetivo último era el de descongestionar la circulación en las vías que hasta entonces conectaban ambos lados de la ciudad: las avenidas Venezuela, Islas Canarias, Bélgica y Benito Pérez Armas.

La realidad es que, aunque la media diaria de vehículos que usan el viario del barranco ha ido en aumento desde su apertura en 2011, estas cuatro avenidas siguen manteniendo una mayor afluencia de vehículos. Concretamente, y según los datos proporcionados por la sección de Seguridad Vial y Ordenación de la Circulación al concejal de XTF, José Manuel Corrales, en 2013 el barranco de Santos tuvo una media diaria de coches de 9.198. La comparativa de esta cifra con las de las otras cuatro que se consideran como itinerarios alternativos arroja que por ejemplo sólo la avenida de Venezuela sumó 12.337 vehículos de media diaria.

La avenida Islas Canarias contabilizó 17.811 vehículos, la de Bélgica 11.495 y la de Benito Pérez Armas 17.118. Todas presentan cifras de uso diario mayores que las del viario de Santos. El informe de Seguridad Vial destaca el aspecto positivo de estas cifras asegurando que desde 2011 el tráfico en el viario ha crecido un 30%, (6.616 vehículos al día en 2011 frente a los 9.000 de 2013). Este incremento contrasta con el leve descenso, en promedio (no llega al 5%) del tráfico del resto de avenidas en estos últimos tres años, señalando que el “paulatino aumento” obedece a que los usuarios han ido modificando sus rutas y costumbres viales al constatar la eficacia del viario.

El documento también señala que las limitaciones para un mayor uso de esta red pasan por su complicada conectividad con el resto del viario urbano, especialmente en el entronque con la calle La Concordia.


Del litoral a la parte alta en cinco minutos
Entre las avenidas de Bravo Murillo y de Venezuela, la vía tiene una longitud total de 2.200 metros y un ancho medio de 60 metros. Se trabajó en un ámbito de actuación de 188.756 metros cuadrados, lo que equivale a la superficie de 29 campos de fútbol. El eje del viario incorpora dos túneles: el falso túnel de Duggi, situado bajo la calle López de Vicuña, y el paso inferior del puente Zurita.

La vía arterial se convirtió, según explicó el Ayuntamiento cuando se inauguró, en un eje rápido de conexión del tráfico rodado entre el barrio de La Salud y el mar, con dos carriles disponibles para el tránsito de vehículos públicos y privados en uno y otro sentido de la circulación. Se estableció un cálculo de cinco minutos para trasladarse desde un punto a otro de este eje vial sin interferencias semafóricas o de cualquier otra naturaleza.