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La Villa europea – Por Isidoro Sánchez García

   

Después de analizar los resultados producidos el 25 de mayo en las elecciones europeas, donde los españolitos elegíamos los cincuenta y cuatro eurodiputados que correspondían a la tercera legislatura del siglo XXI, tenemos que concluir que en el caso de Tenerife, La Orotava demostró que es una Villa europea. Ya lo dije en el pregón de las fiestas de la Villa en 1989. No sólo por la flamante Universidad que se instaló en la Casa Salazar sino también por la apuesta que hicimos desde hace siglos por el continente europeo gracias a la Ilustración. Desde la época de Agustín de Betancourt y Alejandro de Humboldt en el siglo XVIII, cuando se discutía la altitud del volcán Teide, hasta la actualidad, en que algunos países miembros de la Unión Europea se han empeñado en la observación astronómica desde las cumbres del valle de La Orotava siguiendo los pasos del escocés Piazzi Smyth y del francés Mascart, sin olvidar las ventajas de la situación geoestratégica de la Villa para que en el siglo XIX los franceses Sabin Berthelot y Pedro Auber instalaran un Liceo en El Mayorazgo o para que el belga Jules Leclercq decidiera establecer su cuartel general, al igual que el botánico suizo H. Wildpret, el filántropo británico Graham Tholer o el ecólogo alemán Oscar Burchard. Por las mismas razones que el polifacético militar granadino Ricardo Ruiz Aguilar, promotor en 1894 de la primera planta generadora de electricidad en los altos de La Orotava, a base de un salto de las aguas procedentes de Aguamansa. Ahora, en las elecciones al Parlamento Europeo, hemos podido constatar que La Orotava ha demostrado su interés por Europa. Resultó ser el municipio de Canarias en el que más participaron los vecinos. Muchos de ellos aprendieron en carne propia la importancia que tiene la Unión Europea para la vida socioeconómica de los ciudadanos del municipio, de la isla y del archipiélago, por cuanto algunos de ellos tuvieron la oportunidad de viajar a las capitales comunitarias, con el que fuera eurodiputado de La Orotava por CC, en las elecciones de 1989, 1994 y 1999, aunque fuera a tiempo parcial, el ciudadano que suscribe.

Muchos me lo recuerdan cada vez que me ven y presumen de ello, incluso lo han pregonado en estas elecciones europeas, en algunos guachinches del valle. Fíjense la vocación europeísta de la gente de la Villa que en 1999 obtuve en las urnas de La Orotava la friolera de diez mil votos, que tanto llamó la atención a algunos periodistas expertos en asuntos europeos. Aunque ahora el candidato de CC, el amigo y colega, el ingeniero Javier Morales alcanzó cinco mil votos cerrados, el nivel de participación de los villeros llegó al 51,90 %, el mayor de Canarias. Pese a la crisis se notó su interés con los asuntos europeos. Felicitaciones alcalde y orotavenses, por el interés europeo desplegado.