X
líneas de más >

¿Y los petrodólares venezolanos? – Por Gerardo Daniel Settecase

   

La petrolífera estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) es fuente inagotable de ingresos, pues las reservas de hidrocarburos del país sudamericano igualan a Arabia Saudí, con la ventaja de que, contrariamente a Irán, ningún embargo le impide disponer de las divisas recaudadas, incluidas las logradas en EE.UU. donde posee infraestructura propia. Pero. “¿dónde están esos petrodólares?”, preguntan fuera y dentro de Venezuela al no comprender su escasez de reservas por lo que, antes que Argentina, impuso un corralito cambiario al uso en el exterior de tarjetas y la compra interna de divisas extranjeras; y retrasa el pago de importaciones privadas y públicas al extremo que desde esta semana aerolíneas internacionales (incluida Iberia) suspenderán vuelos.

Como nadie puede robar tanto gobernando, ni se invirtió en infraestructuras, educación, salud, viviendas y seguridad tanto desde el acceso del chavismo al poder, que justifique tal desaparición, es evidente que se regalaron y malgastaron. Se regalaron al bloque Petrocaribe, cuyos países integrantes le apoyan en foros internacionales como compensación; “importando” maestros y médicos cubanos para destruir sindicatos opositores; saturando de innecesarios trabajadores a empresas estatales y expropiadas, o comprando deuda externa de países amigos. Y se malgastaron en armamento represivo y ante una invasión de EE.UU. descartable; subsidiando pseudocampesinos que exigían expropiar (léase robar) fincas por resentimiento y hoy vagabundean entre maleza y lodazales; importando alimentos y electrodomésticos ante un desabastecimiento consecuencia de un colectivismo productivo fracasado; y sobornando a parte de la sociedad que, por subsidios derivados de petrodólares, votan y marchan de rojo-rojito. Venezuela podría ser hoy la Arabia Saudí latinoamericana. No lo es porque desde 2000 esos petrodólares desaparecieron en regalos y malgasto, en un intento de hegemonía interna y continental que fracasó ante su contenido totalitario tan oscuro como el petróleo: El chavismo.
gerardoctkc@gmail.com