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Aclarar el futuro de El Fuerte – Por David Sanz

   

El cierre del Centro de Formación de Tropas de Canarias en el acuartelamiento de El Fuerte deja menguadas unas instalaciones cuyo futuro es bastante incierto, al menos a corto y medio plazo. Queda un pequeño destacamento de 25 militares a los que les sobra espacio para desarrollar su actividad cotidiana. Que vuelva a tener el mismo destino, ya sea para el Ejército de Tierra español o los países aliados de la OTAN, depende de la alineación de una serie de factores que todavía son una incógnita. Ante esta situación, creo que por el interés general de la isla de La Palma habría que echarle al menos una pensada al futuro de este espacio, que presenta unas condiciones envidiables para el desarrollo futuro de la comarca este si se consiguiera dar un carácter urbano y turístico. Es una zona muy bien consevada, pegada al litoral, a medio camino entre Santa Cruz de La Palma y Los Cancajos, que podría hacer de nexo entre ambos emplazamientos. Creo que el Ministerio de Defensa le haría un gran favor a La Palma si despejara con prontitud el futuro de estas instalaciones. Si se dilata demasiado la decisión y se convierte en un espacio en barbecho sine die, lo deberían comunicar pronto porque creo que se podría reconsiderar la ubicación del ejército en La Palma, para dejar este espacio libre y que se pueda generar en ese entorno, por ejemplo, un núcleo turístico y residencial. Sin duda, el Ayuntamiento de Breña Baja debería reservarse este as en la manga de cara al futuro, aunque el alcalde aclaró en un comunicado hace algún tiempo que el planeamiento municipal no contempla la retirada del acuartelamiento de El Fuerte. El sentir general de las autoridades, tanto municipales como insulares, va en la línea de que el acuartelamiento vuelva a recuperar la actividad que tuvo desde 2005, cuando fue designado para acoger el Centro de Formación de Tropas de Canarias, tras la desaparición de Hoya Fría, en Tenerife. Si es así, deberían emplear toda la “diplomacia palmera”, que tiene algunas llaves en Madrid, para certificar ese compromiso o, al contrario, abrir la puerta a otras alternativas que se podrían diseñar en ese entorno. Lo que hay que tener claro es que tal y como está ahora, por mucho tiempo, no salen las cuentas, y son más las pérdidas que las ganancias, al bloquear alternativas para el crecimiento insular.