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Argentina: quien rompe y gana – Por Gerardo Daniel Settecase

   

Por cuatro décadas, Gobiernos dictatoriales y democráticos de Argentina la endeudaron escandalosamente y negociaron bajo amenazas de “no pago”, elevando la prima de riesgo del país, huídas de capitales, hiperinflación e hiperdevaluación aumentando impuestos y emitiendo moneda sin respaldo para pagar deuda interna y externa considerada por la izquierda -como por aquí- “ilegal y no pagable”. Pero quien rompe, paga. Y es mucho lo roto desde 1976, dados los 130.000 millones actuales, pese a quitas y refinanciaciones (especialmente el corralito de 2001, con el cual acreedores privilegiados se apoderaron de 100.000 millones de dólares de depositantes) facilitando una reducción sustancial, excepto 1.500 millones cuyos titulares rechazaron las condiciones del Gobierno de Eduardo Duhalde.

Son quienes Cristina Kirchner llama “fondos-buitres” (pese a ser Bonos oficiales) y afrontó un juicio que acaba de perder en la Corte Suprema estadounidense, que le ordena pagar bajo amenaza de cesación de pagos y embargo de activos. Previsible para un país con reservas de 25.000 millones de dólares tras emigrar capitales, limitar exportaciones para “abaratar precios internos” impidiendo así el ingreso de divisas fuertes; una moneda sobrevaluada y un corralito cambiario que alentó una “burbuja inmobiliaria” (a punto de reventar) donde las familias buscaron cobijo para sus ahorros, mientras gastó miles de millones en renacionalizar empresas o publicidad oficial, e insiste en pagar esta sentencia en los términos de Duhalde: moneda argentina -no en dólares como fijan los bonos-, y en plazo e intereses a determinar por Kirchner, que insiste así en tratar de “buitres” no a quienes ayudaron a demostrar una opulencia inexistente, sino a los que rechazan imposiciones ahora no ajustadas a una sentencia inapelable. Pagar, pagaran todos los argentinos otra vez. Hasta los que olvidan que, entre otros, los propios Kirchner ayudaron a romper la loza.

gerardoctkc@gmail.com