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Cáritas asiste a 17.000 personas, pero no puede atender a otras 6.000

   
José María Rivero, en primer término, junto al obispo nivariense, Bernardo Álvarez, ayer en La Laguna. / F. P.

José María Rivero, en primer término, junto al obispo nivariense, Bernardo Álvarez, ayer en La Laguna. / F. P.

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

Mujer, española, de entre 25 y 55 años de edad, con hijos a cargo, baja formación (hasta Primaria), desempleada de larga duración y escasos o nulos ingresos. Este es el perfil más habitual que llega en busca de ayuda hasta las distintas cáritas parroquiales del Archipiélago. Aunque no se trata de un perfil único, sí son el grupo más numeroso de entre los que atiende la entidad humanitaria en Canarias. Esta, según los datos de la memoria anual de 2013 presentada ayer, asistió de forma directa a 21.768 personas, aunque la ayuda de la organización llegó a casi 52.000 (un 11% más que el año anterior).

De ellas, más de 17.000 en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, donde Cáritas Diocesana invirtió 4,3 millones de euros, un 8% más que en el año 2012. Este crecimiento, no obstante, no evitó que más de 6.000 personas no pudieran ser atendidas por la entidad por falta de recursos, ya que las entidades públicas congelaron las ayudas que destinaban a la institución, que recortaron drásticamente en 2012.

Según reza en la referida memoria, de las 17.279 personas beneficiarias en la provincia en los diferentes servicios (cobertura básica, orientación, acompañamiento, seguimiento, promoción, de formación para el empleo e inserción), el 86% fue atendida a través de los servicios de acogida de las cáritas parroquiales y un 14% en proyectos específicos (para personas sin hogar, inmigrantes, mujer y familia, mayores, jóvenes, alcoholismo-VIH y de formación y empleo). En este sentido, el subdirector de la entidad en Tenerife, José María Rivero, alertó del “grave riesgo de fractura social” en el Archipiélago debido a la elevada tasa de pobreza existente en estos momentos, superior al 30%. Para él, la posible recuperación económica es “muy lenta” y va a seguir habiendo demanda de ayuda en los próximos años. En su opinión, sigue siendo necesario un “cambio” que no ponga a las personas “al servicio del capital”, y reiteró que “los brotes verdes” han aparecido, “pero para el poder y el capital, los culpables de haber impuesto una forma de vida que culminó en la crisis económica”.

“Las personas que acompañamos desde Cáritas no son víctimas de una coyuntura económica transitoria, son las descartadas por un sistema que ha sido determinado por quienes han encontrado en la especulación y el poder el sentido de su vida”, denotó José María Rivero, quien exigió a las administraciones que la pobreza “sea el primer debate” de los políticos de las Islas y no el turismo, ya que “sigue habiendo muchas dificultades para llegar a fin de mes” en Canarias.

“Nosotros no somos gobernantes, pero lo que se ha hecho hasta ahora no sirve”, indicó el subdirector de Cáritas Diocesana en Tenerife, que invitó a la ciudadanía a participar en la campaña de este año para la festividad del Corpus Christi, Día de la Caridad, que se celebrará este domingo, que lleva por título Vive sencillamente para que otros, sencillamente, puedan vivir.

“Estamos volviendo a los años 50 y 60”

Como cada año, el obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez, estuvo presente en la rueda de prensa donde se dio a conocer la memoria anual de Cáritas en la provincia tinerfeña. Álvarez se mostró muy crítico con las administraciones y el sistema actual, del que dijo que “descarta” a las personas que “no son rentables” y a “los que no tienen posibilidades”, los mayores, “que producen gastos”, los discapacitados “o los no nacidos, porque son una carga económica y hay que renunciar a la vida”.

Al respecto, Bernardo Álvarez aseguró que la actual situación le recuerda mucho a la que él mismo vivió en los años 50 y 60, “cuando a los niños nos daban a media mañana en la escuela un poco de leche en polvo, pan y mantequilla”. “La sociedad está perdida si no hay un cambio en el estilo de vida, ya que si sigue centrada en el poder económico va a seguir aumentando la pobreza”, recalcó el obispo nivariense, quien hizo un llamamiento a la sociedad para que se involucre en luchar contra la crisis, que “no es cosa de cuatro o cinco entes”, ya que muchas personas están pendientes de buscar la “máxima rentabilidad” de sus ahorros en la bolsa, por ejemplo, “y esos incrementos vienen del trabajo y el esfuerzo de mucha gente que está en la calle”.