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Complicado panorama – Por Rafael Muñoz Abad*

   

Cuando tenía algunas arrugas menos el enemigo de lo que culturalmente entendemos por occidente, vivía al otro lado del muro de Berlín y ambos bloques jugaban una partida de ajedrez ideológico a lo largo y ancho de un mundo en el que los buenos eran los americanos y los soviéticos la mismísima representación del demonio en la tierra.

Dos décadas después, el supuesto enemigo ya no es el comunismo sino una metástasis ideóloga bajo una interpretación pervertida del islam. Las lecciones de Afganistán o Iraq, más allá de no haberlas querido aprender, presentan las peligrosas mutaciones africanas de Libia y Somalia.

Descampados, el primero, realmente peligroso por su cercanía geográfica al flanco sur europeo; y el segundo, “estabilizado” cual laboratorio en el que la concepción del uso de las fuerzas militares privadas, bajo finalidad lucrativa, parece haberse asentado ante el vacío normativo de un estado [fallido] en el que la norma escrita nunca terminó de existir más allá de la tradición oral del Xeer.

La columna de islamistas, que de no haber sido por la decidida intervención francesa, cerca estuvo de convertir el norte de Malí en coto del yihadismo, revive ahora en Iraq. Afganistán retrocede a lo que era antes del ascenso de los talibanes y habría que preguntarse seriamente que puede ocurrir en el descontrolado norte de Nigeria y África oriental; donde las dos grandes franquicias africanas de Al qaeda, Boko Haram y Al Shabaab, actúan con total impunidad. Esto parece simple: según occidente retira sus tropas de Bagdad o Kabul, el problema resucita y se complica; ¿qué hacemos?; más cuando la nueva política de Washington empieza a tornarse aislacionista y reacio a las aventuras militares.

El análisis nos devuelve a los años previos al 11S; con la complicación que son varios ya los estados quebrados que podrían ser candidatos al discutible honor de convertirse en un santuario desde donde el islamismo planeará sus golpes en el primer mundo. ¿Y después, volveremos a invadir Afganistán, Iraq o quizás el intricado concepto del Cuerno de África?; pues es la movilidad precisamente la baza que asegura la supervivencia del radicalismo. Complicado panorama.

*CENTRO DE ESTUDIOS DE LA ULL
cuadernosdeafrica@gmail.com