X
otras coordenadas >

A la defensiva – Por Hugo Luengo

   

Seguimos trabajando a la defensiva y perdiendo todos los partidos. Desde Canarias venimos atravesando la crisis ofreciendo siempre soluciones cortas, por más que la realidad demuestre que lo que planteamos no es efectivo. Es innegable que la situación económica mejora pero sus efectos no se distribuyen en todo el espectro social. La administración y los bancos, primeros causantes de la crisis, ya la han dejado atrás con el simple mecanismo de haber socializado sus pérdidas, mientras que a la clase media pauperizada no se le ofrecen soluciones. El sistema trabaja a la defensiva, no cuenta con nosotros. Somos solo contribuyentes, no ciudadanos. La presión fiscal se eleva en todos los niveles: Estado, autonomías, cabildos, municipios, sin equilibrio. Así lo hemos podido ver en las recientes Elecciones Europeas, donde los ciudadanos precisan soluciones propias y sin embargo eligen las equivocadas, reaccionando también a la defensiva. Todas las soluciones se apoyan en más gasto público y por ello en más impuestos, que ya no se pueden pagar. Expulsando más clase media hacia la economía sumergida. Para ser concretos nos permitimos valorar desde esta tesis la última trayectoria legislativa del Gobierno de Canarias, en plena crisis. Valga referir la Ley de Medidas Urgentes del 2009, la Ley de Renovación Turística, la Propuesta de Ley de Simplificación Administrativa o la nueva Ley del REF. Todas ellas diseñadas a la defensiva. Intervencionistas, en contra de la iniciativa privada, incrementan la burocracia y expulsan del medio al operador de pequeña escala, curiosamente el local, por más que se declaran nacionalistas. De paso aprovechan, para incrementar sus propias presiones fiscales, las autonómicas y las municipales.

Podemos llegar a pensar en función de los resultados, que realmente no interesa al sistema simplificar, crear un marco sencillo con seguridad jurídica. De esta manera siempre dependería del favor político que cualquier iniciativa pudiera prosperar. El esfuerzo normativo canario ha ido directamente ligado a restringir el mercado, la competencia y la emprendeduría. Canarias necesita un cambio de fondo, pero en sentido contrario. Legislando para el emprendedor, sin perder el sentido de la escala local. Primar la iniciativa privada, aligerando el 90% de la normativa. A la defensiva hemos construido un edificio de leyes imposible de cumplir. El sistema local reacciona contra el marco normativo deshaciendo la simplificación, la unidad de mercado y el esfuerzo del emprendedor. Cabe por el contrario una vía alternativa, no defensiva, que tuviera como eje al emprendedor local, que liberalizara los mercados, con pocas reglas y claras, que redujera impuestos y subvenciones y con ello la corrupción. En el mundo de la globalización y de Internet esta posición a la defensiva nos impide prosperar.