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La que has liado, pollito – Por Jorge Bethencourt

   

Aquí te quería ver yo. El celtiberia show en estado puro. Miles de personas salieron el lunes a la calle pidiendo la república y los partidos a la izquierda del socialismo se sumaron al evento exigiendo un referéndum sobre el modelo de Estado. Desconozco los complejos motivos por los que se ha esperado a la abdicación del rey de la Transición para poner en cuestión la figura de la Corona. Tal vez se trate de la infinita capacidad para la chapuza de nuestra partitocracia, que en cuarenta años de vida parlamentaria no ha sacado un ratito para regular la sucesión en la monarquía. Así que ahora hay que hacer una ley orgánica deprisa y corriendo para rellenar el impresentable vacío legal del proceso. O acaso la peña, después de tanto fémur descascarillado, tanto elefante blanco y tanta Corinna, ha terminado por perderle el último respeto al tipo que traicionó la herencia de Franco para ser leal a todos los españoles.

Daría la mitad de los pelos del bigote por ver a esta panda de estupendos haciendo el viaje del franquismo a la democracia. O por escucharles discutiendo una constitución de consenso. Ahora que los grises se han desteñido es hora de volver a las andadas. Vamos a crear un poco de inestabilidad. Ya que el bipartidismo ha puesto todo de su parte para hendir España en dos mitades enfrentadas, para conseguir el descrédito de las instituciones, vender la idea de una corrupción generalizada y lograr la pérdida de cualquier interés por un diálogo civilizado, que venga ahora la nueva izquierda emergente a chingar la borrega con un poquito más de zarandeo. Total, es el momento perfecto para debilitar el Estado. Ahora que Cataluña quiere mandar al resto de la penibética a tomar por donde llevan el motor los escarabajos. Ahora que los vascos quieren también declararse estado soberano. Ahora que debemos lo que no está escrito. Ahora que somos más pobres que Carpanta. Ahora viene al pelo que nos partamos la cara por el modelo de Estado. Sí, chicos. Vamos a liarla. Como siempre hicimos. Acabemos con la anomalía de casi medio siglo de tranquilidad. Y como el varón más pequeño va a heredar la corona saltándose a sus dos hermanas mayores -discriminación por razón de sexo y por tanto ilegal- que se recurra al Constitucional por las feministas. A ver si hay un par de huevos. O varios.