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PUERTO DE LA CRUZ >

Rodríguez había abierto expediente a la empleada que lo denunció

   
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FOTOS M. P. P.

GABRIELA GULESSERIAN | Puerto de la Cruz

El concejal de Recursos Humanos y Empleo del Ayuntamiento de Puerto de la Cruz, Luis Miguel Rodríguez (PP), justifica las medidas que adoptó con Carmen Candelaria Real Ramos, la trabajadora municipal que realiza tareas de limpieza y que lo denunció por acoso laboral. El edil asegura que actuó como consecuencia de las quejas presentadas en dos ocasiones por la Sociedad Cooperativa Moneiba, concesionaria del servicio de limpieza del Consistorio, en las que se le solicitaba, como responsable del área, que tomara medidas ante los insultos de la denunciante y otra trabajadora hacia las demás compañeras, tanto del Ayuntamiento como de la empresa, de las que él tuvo constancia por un escrito que le trasladaron las afectadas el 24 de octubre de 2012.

Al día siguiente, la concesionaria se dirigió también al concejal por escrito para trasladarle su preocupación por “los insultos, frases ofensivas, vejaciones y menosprecio” que la denunciante y otra compañera, ambas delegadas sindicales, venían haciendo “desde hacía aproximadamente unos tres meses” a otras empleadas “no solo a título personal sino también laboral”.

La empresa confiesa en el informe que en un primer momento “pensó en solucionar el asunto con las partes, pero ello resultaría inútil dado que en fechas recientes se habían incrementado los insultos con nuevas frases que no atentaban únicamente el honor personal sino también el familiar”.

La concesionaria entendió que además de “un delito de injurias” se estaba llevando a cabo “una clara situación de “acoso laboral”. Por ello, le rogó al edil que tomara las medidas oportunas para que esta situación no continuara “pues de lo contrario se vería obligada a presentar la correspondiente denuncia ante el Juzgado y ello podría afectar al buen nombre del Ayuntamiento como responsable del personal a su cargo”.

Pero además, la empresa advirtió que debido a la situación creada, las trabajadoras dependientes de Moneiba “manifestaron su intención de negarse a seguir prestando sus servicios si no se solucionaba a la brevedad, lo que llevaba aparejada la correspondiente denuncia ante la Autoridad Laboral”.

Nuevos incidentes y baja

En el segundo informe, presentado el 20 de noviembre de 2012, justo un mes después, se pone en conocimiento de Rodríguez nuevos incidentes. El más grave es que una de las empleadas de la concesionaria “se vio obligada a acudir al servicio médico como consecuencia del acoso al que esta sometida” por Carmen Candelaria Real Ramos y otra trabajadora del Ayuntamiento.

Después de hacerle el correspondiente examen, “el facultativo de la Seguridad Social entendió que no estaba en condiciones psíquicas de continuar prestando sus servicio y por eso se le extendió la baja por Incapacidad Temporal con las consecuencias económicas que tiene para Moneiba”, indica el escrito.
Luis Miguel Rodríguez asegura que después de recibir todas estas denuncias por escrito “tuvo que actuar” y por eso decidió abrir un expediente, con dos funcionarios que lo instruyen, y mediante el cual se decidió el traslado de la trabajadora a otras dependencias municipales “para evitar un conflicto mayor”.
Con todo ello, añade, “queda demostrado que no tengo nada contra esta persona, sino que he actuado de acuerdo con la responsabilidad que tengo como concejal del área”.

“Es todo una mentira; no pasó nada”

Carmen Candelaria Real Ramos, la trabajadora que denunció a Luis Miguel Rodríguez por acoso laboral, asegura que como concejal de Recursos Humanos y Empleo del Ayuntamiento de Puerto de la Cruz “tendría que haber llamado a las dos partes pero conmigo no lo hizo. Directamente me abrió un expediente sin dejarme dar una explicación ni preguntarme si todas las acusaciones contra mí eran ciertas”.

“Es todo una mentira, no pasó nada”, sostiene y prueba de ello es que en el juicio de su compañera “nadie declaró en su contra y por eso su expediente se cerró”, aunque el suyo todavía sigue abierto, a la espera del juicio. Incluso, subraya que las empleadas que firmaron las quejas le hablan “y le dicen que no tienen problemas con ella”.

Carmen Candelaria, que dio a conocer su caso y el motivo de su denuncia a través de la red social YouTube, aclara que la trabajadora de Moneiba que acudió al servicio médico porque según la empresa “sufría un cuadro de estrés crónico asociado a inmunodepresión. “Estaba siguiendo la dieta Duncan y le hizo efecto”. Además, puntualiza que las fechas en las que supuestamente tuvieron lugar los problemas, “no coinciden porque tanto ella como la otra compañera denunciada estaban de vacaciones”.