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Una sola voz – Por Claudio Andrada Félix

   

Impresionante. Determinante e incontestable. Y así, en esta línea, podríamos seguir añadiendo adjetivos a lo vivido el sábado en toda Canarias y en cualquier lugar del mundo donde se hallara un canario de bien con ganas de defender este paraíso. Y soy consciente de que no todos los que fueron y se unieron en este propósito de frenar los intereses de lo privado (Repsol y Soria) frente a lo público estarían en otros frentes juntos. Eso está claro. Pero también lo está que cuando la ciudadanía dice hasta aquí llegamos, las cosas cambian. Tienen que cambiar. No se puede desoír la voluntad de todo un pueblo en beneficio de intereses exclusivamente dinerarios o de prebendas que se pagarán “en diferido” cuando el de los favores deje de estar donde está. Pero ¿y si se empezara a elaborar una lista de las cuestiones que a Canarias le interesan por encima de todo, cosas de esas que llaman estratégicas? Sí, por ejemplo en materia de empleo, educación, cultura, sostenibilidad de nuestra economía, menor dependencia del exterior por los riesgos de abastecimiento que ello conlleva (importamos más del 95% de cuanto consumimos en las Islas), nuestras fronteras marítimas defendidas internacionalmente por la riqueza de su biodiversidad para el planeta… Sé que es un sueño. Pero alguna vez este pueblo habrá de despertar de su letargo y entonces se prodigarán las respuestas ciudadanas. Y entonces importarán las cosas que de verdad tienen importancia: cómo está el vecino que vive en el mismo rellano de la escalera y al que sólo saludamos cuando no podemos evitarlo; y los hijos del de abajo, que no tienen ni para comer; y saldremos juntos a la calle a ver cómo están las cosas en el barrio, que no podemos dejar siempre a Fermín (el presidente de la asociación de vecinos) arreglando lo de todos sin mano alguna; y bajaremos al centro a pedir por los nuestros, y allí descubriremos a otras personas con las mismas inquietudes que nosotros; y cuando levantemos la cabeza del “wasap” entenderemos que la tecnología está para ayudarnos a comunicarnos y no para encadenarnos y aislarnos.

El sábado, más allá del descomunal éxito de la protesta contra las pretendidas prospecciones de Repsol, se demostró cómo es posible la defensa de Canarias, lo contundente de sus palabras y el afinamiento de la ciudadanía cuando se expresa de manera incontestable con una sola voz. Defendamos esta tierra, no porque sea nuestra, sino porque tenemos el compromiso con la humanidad de mantener vivo el paraíso.