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Eduardo Melgar Herrera – Por Rafa Lutzardo

   

Eduardo Melgar Herrera se fue de este mundo con la dignidad y la valentía que caracterizan a los hombres con honor y gallardía. Se despidió con el orgullo y la tranquilidad de saber que a su lado siempre tuvo una gran familia que supo darle en todo momento afectividad, respeto, admiración y amor. Yo fui testigo de ese gran cariño que siempre tuvo mi querido y apreciado amigo Eduardo Melgar Herrera, por parte de la familia de su mujer, madre y tía que actualmente residen en La Palma. Varios fueron los años que compartimos las sensaciones y deseos de descubrir cada rincón de la isla de Tenerife. Bien fuese por la pesca deportiva, como por el buen gusto culinario. Del mismo modo, su hogar fue escenario de muchos eventos parranderos, donde los familiares y amigos pasamos grandes e inolvidables tardes. Como persona fue extraordinario. Como jugador, magnifico, pues no en vanos defendió con orgullo la camiseta del CD Estrella de La Laguna, durante 17 años. Tuvo muchas oportunidades para defender otros clubes, pero no quiso desprendedse de los sentimientos de su querido CD Estrella, salvo cuando realizó la pretemporada con el CD Tenerife. Decía el escritor argentino, Jorge Luis Borges: “La muerte es una vida vivida.

La vida es una muerte que viene”. Efectivamente, Eduardo Melgar Herrera vivió su momento, su vida, la que todo ser humano intenta vivir con calidad de vida, aunque para ello tuvo que trabajar duramente durante muchos años. Todo esfuerzo y proyectos de la vida de Eduardo Melgar estuvieron siempre avalados por su mujer, María Ángeles de León Expósito persona llena de humildad, sabiduría y de gran fortaleza física y psicológica. Años más tarde, por su hija Miriam Melgar de León y esposo, Jesús David Hernández. También, por su madre Maica Melgar Herrera; hermana, Maica Melgar Herrera. En lo que respecta a los hermanos políticos, éstos siempre estuvieron en los momentos más puntuales en la vida de Eduardo Melgar Herrera y de su esposa, María Ángeles de León Expósito. Pedro, Merche, Fátima, Luz Marina, Dami, Belén, Juani, Cristóbal, Martín, Carmelo, Yaya y Pedro. Una gran familia que no regatearon en esfuerzos para estar siempre al lado de la familia de Eduardo Melgar y Ángeles de León. Siempre le recordaremos porque luchó hasta el final, fue un verdadero guerrero que siempre se aferró a la vida y a pesar de la enfermedad no se dio por vencido. Nos has dejado un gran legado, donde nos enseñaste ser perseverantes sin importar las circunstancias. Hasta luego, querido amigo.