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“El rol tradicional masculino resulta monolítico e inalterable”

   
María Elena Conde Miranda, durante la ponencia que ofreció ayer. | DA

María Elena Conde Miranda, durante la ponencia que ofreció ayer. | DA

NORBERTO CHIJEB | Adeje

La Psicología es una de las carreras con más aceptación en la Universidad de La Laguna y los cursos sobre esta materia en la Universidad de Verano de Adeje están teniendo una gran aceptación del alumnado.

La profesora del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la ULL, Elena Conde Miranda analizó ayer el proceso de construcción de la identidad masculina, paradójicamente ante una audiencia mayoritariamente femenina.

A su juicio, el rol de lo que cultural y socialmente se considera típicamente varonil, está resultado ser más estereotipado y difícil de modificar el femenino.

De este modo, en los últimos años el rol tópico de “lo femenino” ha logrado incorporar elementos que, hasta hace no mucho, eran exclusivamente atribuidos a los hombres. En cambio, no se ha dado un trasvase similar en el rol tradicional de lo masculino. Es decir: el estereotipo femenino ha logrado evolucionar, mientras que el varonil resulta más monolítico e inalterable.

El cambio es de diferente intensidad entre las mujeres que entre los hombres. Objetivamente, en el proceso ellas salen beneficiadas, pues se produce un empoderamiento de su figura y llegan a áreas sociales que antes les eran vedadas. En cambio, lograr la igualdad supone que ellos renuncien a cosas. De ahí que, en opinión de Conde, “hay que ser tolerantes con ese periodo de incertidumbre que viven ahora los hombres”.
Es cierto que se están proponiendo modelos de identidad masculina emergentes que difieren de la visión tradicional, pero aún no se han consolidado. Se sigue viendo lo masculino en oposición a lo femenino, no como algo complementario y con rasgos comunes.

En el campo de la sexualidad y el amor, es cierto que ya no está tan escindida, de modo que ya se empiezan a dar modelos femeninos que separan las relaciones íntimas de los sentimientos, y roles masculinos que, al contrario, unen más ambos conceptos.

Para Conde Miranda, la sociedad tiende a una finalidad clara: lograr un futuro igualitario. El problema es que están fallando los valores instrumentales para construir esa igualdad, no se hace lo adecuado para lograrla. Y la influencia mediática no ayuda, puesto que la publicidad, el cine, los videojuegos o la música perpetúan el estereotipo del hombre activo y dominante frente a la mujer disponible y sumisa.

La ponente se detuvo en realizar la distinción entre sexo y género, términos que se emplean indistintamente pero tienen implicaciones diferentes. El primero se refiere a lo puramente biológico: es innato y no se puede modificar (o muy poco). El género, en cambio, hace referencia a categorías sociales, a lo que en un determinado contexto histórico y cultural se atribuye a hombres y mujeres. “El género es el traje que la cultura le pone al sexo”, resumió la psicóloga.

Domótica, solución viable para ahorrar más energía
“De la cueva con fuego, para calentar e iluminar, a las antorchas, las velas, el candil y, por último,: la electricidad”, así inició la ponencia de Enmanuel Lalla, doctor en Ciencias del Instituto Nacional de Técnica Energética en Canarias, quien explicó la relevancia que tiene la domótica y la eficiencia energética y, sobre todo, ¿cómo ahorrar en la factura de la luz? La domótica se define como “conjunto de sistemas que automatizan las diferentes instalaciones de una vivienda, por lo tanto, la evolución marca el ritmo de la vida y los hogares no pueden escapar a ella”, recordando que el consumo de energía primaria por persona en España es de 3,4 toneladas de energía de petróleo.