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El emisario de Las Caletilllas debe reemplazarse después de 30 años

   
Domingo Ramos, a la izquierda, junto a los técnicos municipales y de Satocan, ayer a pie del emisario./ NORCHI

Domingo Ramos, a la izquierda, junto a los técnicos municipales y de Satocan, ayer a pie del emisario./ NORCHI

NORBERTO CHIJEB | Santa Cruz de Tenerife

El emisario submarino de Las Caletillas tendrá que ser reemplazado, después de comprobarse que su estado es ruinoso, tal y como confirmó ayer en la misma zona el concejal de Urbanismo, Hacienda y Aguas de Candelaria, Domingo Ramos.

Esa es la principal conclusión que han sacado los técnicos del Ayuntamiento, de la empresa Satocan y de la concesionaria del saneamiento (solo en tierra) y del agua de abasto, Aqualia, tras la rotura el viernes del actual emisario de fibrocemento en el Charco de Graciliano, lo que determinó el cierre de las zonas de baño de Las Caletillas por contaminación del agua. Cierre que seguirá un par de días más hasta que Salud Pública levante la prohibición tras una nueva analítica que se realizará entre hoy y mañana una vez reparado provisionalmente el emisario.

Tras el vídeo realizado por los buzos se comprobó que el emisario estaba obstruido a 29 metros de profundidad y a unos 300 metros de la costa (en total tiene 400 metros), por lo que se procedió a su reparación con polietileno -más seguro que el fibrocemento-, comprobándose que dentro de un diámetro de 300 milímetros se encontraba una botella de plástico, posible causa de la obstrucción que provocó la rotura en la zona del Charco de Graciliano, justo por debajo de la escalera de acceso a esa zona de baño.

Desde ayer al mediodía los vertidos de agua residuales estaban controlados, pero la obra de emergencia declarada por el Ayuntamiento proseguirá al menos unos cuantos días más, con un presupuesto de 20.000 euros que saldrán de las arcas municipales, que ahora maneja el propio Domingo Ramos.

El concejal y primer teniente de alcalde advirtió de la necesidad de sustituir el emisario,con treinta años de vida, por otro nuevo “con material más resistente al mar, como el polietileno, porque el de ahora, con los empates de hierro, se termina oxidando”, comentó. Ramos indicó que la inversión del nuevo emisario costaría en torno a 600.000 euros, más barato que el que se repone actualmente en el paseo de San Blas (800.000) porque “aquí el acceso a la costa es menos complicado”.

“Casi nadie cumple la normativa europea”

Para Domingo Ramos, la solución a los vertidos de aguas residuales en el mar, “incumpliendo la normativa europea, como hacen casi todos los ayuntamientos de la Isla, excepto cuatro o cinco”, según asegura, pasa por poner en funcionamiento lo antes posible “la depuradora comarcal del Valle de Güímar”, una instalación que se terminó hace 20 años, sin que Cabildo y Gobierno de Canarias se pongan de acuerdo para ponerla a funcionar y cumplir así con la normativa europea. “Se echan la culpa unos a otros y la depuradora sigue ahí, sin que le llegue una gota de agua”, recordó Ramos, que entiende de la necesidad de depurar antes las aguas que se están vertiendo al mar de manera incontrolada y eso requiere “una gran inversión por parte de todos”.