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Una esperanza para la eólica

   
Imagen de molinos de molinos y panel solar instalados en la Isla. / DA

Imagen de molinos de molinos y panel solar instalados en la Isla. / DA

MARÍA RODRÍGUEZ CRUZ | Santa Cruz de Tenerife

El sol y el viento son los principales recursos para la producción de energías renovables en Canarias. No obstante, la instalación de un parque eólico conlleva otros aspectos, a parte de la existencia del recurso, como los costes de producir esa energía, la aportación real al sistema energético insular o cómo hacer que esa energía sea constante para la red.

Para que pueda considerarse dentro de un sistema, la energía eólica generada debe garantizar el suministro, por lo que es de suma importancia contar con sistemas de almacenamiento para que no haya deficiencias a la hora de responder a las necesidades energéticas. Además, existe el problema del aislamiento de los sistemas energéticos en cada Isla, excepto en Lanzarote y Fuerteventura, cuya red está interconectada a través de cables submarinos. En este punto es donde los sistemas de almacenamiento son un factor muy importante para la cobertura de demanda.

La cobertura

Pero ¿cómo conseguir una cobertura real de la demanda mediante la implementación de energía eólica, en este caso? Según Guillermo Galván, jefe del Departamento de Energía Eólica del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), es necesario consultar a la empresa encargada de gestionar el sistema eléctrico (Red Eléctrica en Canarias) para saber si cuenta con potencia disponible para que el parque se conecte.

“Los parques eólicos en Tenerife tienen la peculiaridad de que la zona de viento se sitúa en la zona sureste de la Isla, que es donde también están las centrales de generación, como la de Granadilla. Por tanto, la generación no está distribuida en todo el anillo y están más sobrecargadas las líneas”.

Además, añade la necesidad de acometer trabajos en infraestructuras, en concreto, una subestación de 66 a 220 KV, cerca de la central de Granadilla. “Hasta que esta subestación no esté construida”, afirma Galván, “nosotros no podremos verter energía a la red. No solo estamos hablando los parques nuevos del ITER, sino también los parques que se encuentran por el complejo medioambiental de Arico, que son cuatro, de tres promotores diferentes”. Es un problema de capacidad en la red de transporte.

Territorio limitado

Los espacios protegidos obligan a acotar las localizaciones para la instalación de parques eólicos. El territorio insular es limitado, y otras alternativas, como la instalación de aerogeneradores en el mar (offshore) son muy difíciles de desarrollar aunque ya haya prototipos instalados, incluso, “a profundidades de 300 metros”, según las declaraciones de la coordinadora del Departamento de Energía Eólica (ITER).

Además de las grandes profundidades entre las Islas, todavía “no se han explotado las zonas de recurso en tierra” para evitar ciertas complicaciones tecnológicas que aún no se han desarrollado y los costes de los parques en tierra son significativamente inferiores. Guillermo Galván añade: “habría que ver también, a nivel de opinión popular y medio ambiente, cómo se consideraría la ubicación de un parque offshore en Canarias”. Sobre todo, debido al sistema económico de turismo de sol y playa.

Normativa local

Según fuentes consultadas, uno de los ayuntamientos menos partidarios en la instalación de parques, al menos, parcialmente, es el de Arico, donde en el mes de febrero se aprobó por unanimidad el rechazo a la instalación de aerogeneradores por debajo de la autopista TF-1 para una posible explotación turística y residencial de la zona.

Según Guillermo Galván (ITER), es cierto que no existe compensación económica para los ayuntamientos, pero pueden obtener un 9% de beneficio de los parques con los que se ha establecido acuerdos y destinar este porcentaje a temas de eficiencia energética, por ejemplo.
Promotores

En este sentido, hubo promotores que decidieron poner parques por debajo de la autopista, aunque el Ayuntamiento de Arico no estuviera a favor de firmar el convenio.
Por tanto, los promotores contactaron con otros ayuntamientos con la finalidad de obtener una mejor posición de cara al concurso de asignación de potencia, consiguiendo los ayuntamientos con los que firmaron convenios dicho 9% de beneficio de los parques.

La regulación y los grandes costes e inciertos beneficios

No se puede conocer con exactitud la evolución de los costes de producir energía eólica; por ejemplo, el coste por intermitencia, según la estimación de costes medios, es de 17 euros megavatio hora. Existe una multitud de factores como la regulación, el tamaño de la planta, la inversión inicial o las condiciones crediticias que condicionan los costes. Lo relevante es considerar el coste medio y los riesgos que pueda haber. Por ello, la energía eólica es perfecta para combinarla con otras energías convencionales y así reducir el factor riesgo en cuanto a los costes, al tiempo que se desarrolla una diversificación energética que reduce la dependencia del exterior.

Las primas en relación a la producción de energía eólica han ido reduciéndose, primero un 35% y posteriormente, también las primas para los nuevos proyectos de parques eólicos. Además de la supresión de las ayudas para aquellos parques con fecha anterior al año 2005.

Mediante decreto se ha establecido que las primas se otorgarán en función del precio de la energía en el mercado mayorista: si el precio es bajo, las primas aumentan. Aún así, las primas han descendido de un 14% a un 7,5% para las nuevas instalaciones. Mientras, en Canarias se está barajando una retribución de 84 euros por megavatio hora para asegurar rentabilidad para los nuevos parques.