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Homenaje musical a Ricardo Tavío Peña – Por El Cronicón

   

Recientemente, el pasado día 10 de los corrientes, tal y como estaba previsto y convocado, se celebró en el Real Casino de Tenerife el concierto-homenaje a Ricardo Tavío Peña, nuestro distinguido y gran tenor lírico del Coro de esta institución.

El salón tenía un lleno absoluto y había verdadera expectación por la calidad del programa. Fue presentado el acto por el gran escritor y periodista, colaborador de ABC en Canarias y miembro de la Junta de Gobierno del Casino D. Arturo Trujillo Martín, que dirigió unas sentidas palabras de recuerdo al gran amigo Ricardo, y mejor persona, dotado de las mejores virtudes humanas como la sencillez, la simpatía y el buen humor.

Trujillo hizo también hizo una breve semblanza de la vida activa de Ricardo Tavío como profesional del turismo, sus grandes méritos adquiridos como presidente de CIT del Sur y como funcionario, y después sus pinitos políticos, en principio casi inconcebibles, puesto que no parecía que tuviese vocación para ello, sobre todo por las luchas intestinas de los partidos, pero al fin accedió, se integró en las listas de Coalición Canaria y fue consejero del Cabildo insular en dos mandatos, realizando una gran labor tanto a nivel insular como de promoción en los numerosos viajes al exterior.

También practicó Tavío varios tipos de deportes, desde el baloncesto, fútbol, natación, y hasta el boxeo, destacando entre las distinciones que tenía la Medalla de Oro del CIT y en reconocimiento a esa gran labor recibió el título de Hijo Ilustre de Tenerife, en sesión extraordinaria celebrada al efecto el año pasado, en cuyo acto se le hizo entrega por su homónimo, a la sazón presidente insular, Ricardo Melchior, de la bandera canaria que presidía el acto y después de una larga y cruel enfermedad, que asumió hasta el final con un gran espíritu de lucha, entregó su alma al Señor, perdiendo esta última batalla pero ganando en el futuro el recuerdo de sus familiares y grandes amigos y admiradores.

En el acto de la presentación se le quebró la voz e incluso afloraron algunas lágrimas contenidas por el querido compañero Ricardo y amigo personal.

El concierto en sí del pasado día 10 en el Casino santacrucero, muy bien concebido por la directora Isabel Bonilla, constaba de dos partes sustancialmente. Una primera estrictamente coral, con algún “solo” como el O del mío Dolce Ardor, que cantó la propia directora, Cats, que lo interpretó por primera vez una nueva solista y adquisición Andrea de Felipe; un Popurrí de canciones rusas, que se reiteró al final por el bajo Nicolás Kyriakides, acompañado de palmas por el coro y réplicas. El Dúo de la Dolorosa, interpretado por dos nuevos componentes del coro, Zoraida y José Mario, de bastante nivel y muy simpáticos. También el Oh Marí y el Maite, la conocida canción vasca (zorzico) con gran fuerza por parte de tenores y barítonos.

En realidad no hubo una segunda parte sino que se continuó en un solo acto por razones de brevedad y dado el calor asfixiante, sobresaliendo el Ella Giammai m’amo y Tremo e l’amo, que tantas veces cantó Ricardo con gran éxito.

La Queja Pampera, especie de tango milonga (con el gran percusionista argentino, Dr. Joaquín Rodríguez), Come Prima, Summertime, interpretada por Juani Marrero que lo bordó, haciendo dúo con Luis Tavío y , posteriormente, casi cerrando el acto Nessun Dorma, de Puccini, interpretado brillantemente por la directora Isabel Bonilla que arrancó en aplausos y vivas.

Se concluyó con Sombras nada más, en recuerdo precisamente a Ricardo, pues era una de sus canciones preferidas que interpretó magníficamente su hermano Luis, con el estribillo del coro. No pudo contener las lágrimas Luis volviendo su cuerpo en varias ocasiones hacia el coro por la emoción que le embargaba.

Por último, hubo una pequeña propina o bis, Coimbra, que también resultó del agrado de todos.

Posteriormente, después de la entrega del ramo de flores a las señoras participantes, Isabel Bonilla y Mara Jaubert, gran pianista, Isabel Daranas, que estuvo muy afortunada, y Zoraida, con anuncio por parte del secretario del coro y gran organizador y maestro de ceremonias, Rafael Pérez Alcalde de Zárate, al que cariñosamente le llamamos Fafi, siempre con su nota de humor característico, invitó a todos los presentes a un aperitivo y copa de vino que se celebró en el bar y salas anexas de la planta noble del Casino.

En fin, una noche notable y notoria que pasará sin duda a los anales del Real Casino de Tenerife y de la propia sociedad tinerfeña.