X
la esquina >

Modelo Cuesta Piedra – Por Claudio Andrada Félix

   

Quién podía imaginarlo hace años. Me refiero a los años cuando los vecinos del santacrucero barrio de Cuesta Piedra evitaban decir que eran de allí o, simplemente, ponían La Cuesta en sus currículos para buscar empleo. En aquellos tiempos, todo lo negativo que ocurría en Santa Cruz parecía que tenía sí o sí su eje del mal en Cuesta Piedra. Y nunca fue así, aunque es cierto que el barrio lo vivía de esta manera. Era lo fácil: criminalizar a un montón de excelentes y preocupados vecinos por la acción de unos cuantos, como ocurría y ocurre en la totalidad de los barrios de Santa Cruz de Tenerife. Hasta aquí, todo como siempre.

Pero la sorpresa lleva ya fraguándose hace tiempo. Vecinos de toda la vida y gente nueva, savia nueva, demostrando que la cooperación intergeneracional es más que palabras, han comenzado a cambiar la historia de una zona pequeña del municipio, pero con una carga de profundidad gigantesca: la participación ciudadana. Pero no se engañen. Las dificultades siguen; y siguen, qué duda cabe, la situación de desesperación y las necesidades de muchos de sus vecinos, como en otros barrios de la capital chicharrera, pero ha cambiado la manera de afrontar los conflictos, que han dejado de ser muros para convertirse en oportunidades para profundizar en el modelo de vida en el barrio, y ha variado la formulación del papel que tiene la ciudadanía en los procesos de toma de conciencia y decisiones como colectivo. Ya no se mira para otro lado. Se asumen las dificultades y es entonces cuando la solidaridad aparece a borbotones.

Se le pregunta al barrio, se colocan paneles para que la gente participe y diga lo que le venga en gana, y los técnicos y la institución se ponen al servicio de la ciudadanía. Se dan las herramientas y el entrenamiento del músculo participativo, pero el modelo en que quiera convertirse será sólo cuestión de ellos.

Y para demostrarlo, nada más certero que poner el talento (que lo hay y mucho), las ganas (siempre de sobra) y la solidaridad como raíles por donde discurre el renovado discurso de Cuesta Piedra destinado a toda la ciudad, los barrios cercanos e incluso Canarias: “De los barrios pequeños también salen grandes personas”. Una verdad consistente en aplicar nuevos modelos de gobernar y gobernarse. Se abrió el melón de la participación ciudadana y ya no volverá a cerrarse; es imposible.
Solo hay que estar en una reunión con ellos para ver cómo han cambiado su propia historia. Respetando los símbolos y a los mayores, pero con un perfume a cosas recién nacidas que emociona y devuelve al que lo vive la esperanza en que el pueblo es sabio y sabe, cuando tiene la oportunidad, conducirse, conducir y ser ejemplo. Felicidades.

claudioandrada1959@gmail.com