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Ofrezco mi virginidad – Por Rafael Muñoz Abad

   

El avaro reparto de África se materializó a golpe de escuadra y cartabón y con ello se pasó por encima de culturas, religiones y tradiciones consuetudinarias tan viejas como el propio continente. La colonización inicial no penetró más allá de la franja costera; reservándose el interior a funcionarios y misioneros. Los franceses colonizaron culturalmente. Los ingleses lo hicieron a palos y los portugueses hasta se mezclaron… de los españoles prefiero no decir nada. Quizás sea esa la razón por lo que una visita a Dakar es una experiencia amable, razonablemente segura y culturalmente impregnada de francofonía. En contraposición, un paseo por Lagos puede ser una auténtica pesadilla.

El paralelo límite de influencia del islam sesga Nigeria en un sur cristiano y un norte conectado con el Sahel, que escapa al control gubernamental y que se ha convertido en coto de la mayor filial de Al qaeda en Africa occidental: Boko Haram. Una banda de desalmados apadrinados por un telepredicador que ante el inmovilismo del gobierno han hecho fuerte la Sharia en el norte. La efervescencia inicial del #bringbackourgirls (devolvernos a nuestras niñas) en las redes sociales en la que incluso Michelle Obama se retrataba solicitando la liberación inmediata de las más de doscientas crías secuestradas, ya ha pasado a la rebotica informativa. Algo habitual en las noticias relacionadas con África; y es que estamos tan habituados a que todo lo que nos llegue del continente vecino sean calamidades y desgracias, que de inmediato las olvidamos cual episodio del acostumbrado serial de infortunios.

La última entrega de los secuestros de niñas de Boko Haram la viene a protagonizar la mediática y voluptuosa cantante nigeriana Adokiye Kyrian. La diva de Nollywood ha ofrecido su virginidad a los secuestradores a cambio de la libertad de las retenidas. No sé qué decir y quizás debería callarme antes de meterme en un lio. No sé si esta buena señora sólo busca más fama de la que ya tiene en su país; si se trata de una frivolidad o si realmente se expone a que decenas de islamistas se la beneficien con todas las consecuencias que ello conllevaría. Y es que África, hasta para estas cosas es especial.

*CENTRO DE ESTUDIOS AFRICANOS DE LA ULL
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