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Patos sin plumas – Por Domingo Jorge

   

Suena bien oír a la gente opinar que La Laguna merece lo mejor. Pero cuando se habla en La Laguna de la charca de los patos, antes en el entorno de la Catedral y próximamente en el parque de La Constitución, suena a diálogo de palmípedos. Los patos con plumas se trasladan de casa y quienes se tienen que quejar, los niños, no lo hacen. No he visto todavía a ningún crío discutir, o levantar una pancarta, porque los plumíferos se mudan a la Constitución.

Sin embargo, a veces los mayores parecemos patos sin plumas. Pedimos por lo menos importante, y hasta en muchas ocasiones no se nos entiende. Fíjense, no digo que yo no cometa tal falta, la de pedir lo no necesario, pero los niños, como sabios, siempre nos enseñan. Mi hija, de seis años, me decía que “por qué la gente se pelea por la mudanza de los patos y no por la señora que pide por fuera de la iglesia”. Sabiduría, sí. No habrá problemas en La Laguna solucionándose, y a los que hay que echarle una mano para que se terminen de solucionar. Pero venga con los patos.

Sí, la obra para el futuro estanque de los patos ha empezado y se terminará en un mes, día arriba o abajo. Un lugar digno donde podrán estar los animales. La construcción ocupa buena parte del parque y cualquiera que pase por allí la puede ver. La distancia entre el antiguo estanque y el nuevo es de 200 metros y tiene casi 200 metros cuadrados de superficie, cinco veces más que el anterior. Por cierto, lo que cueste, claro que cuesta, no creo que el constructor o quien realice la obra entienda un estanque de patos como una obra benéfica. Sin embargo el coste total no rompe la economía municipal. Como decían los viejos antes, nadie da duros a tres pesetas.

Por cierto, en La Laguna más importante que los patos son los vecinos. Lo demuestra la apuesta económica. El Ayuntamiento invierte 3,4 millones de euros al año para atender a 1.000 laguneros, en su mayoría de los núcleos de La Cuesta y Taco. Este servicio viene a dar cobertura a familias y personas que por distintas razones necesitan ayuda en sus domicilios, de limpieza, cocina, cuidados diversos… Una obra social que da de forma directa, además, trabajo a 160 personas.
Pero, y dale con los patos…