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¿Por qué no viniste, Ron? – Por David Sanz

   

Estos días visita La Palma un buen amigo, un hermano, no de sangre pero sí de afecto, el periodista, guionista y profesor de Literatura José Amaro Carrillo. Como amante del cine y de su isla natal, La Palma, tanto como del Atleti y del Tenisca, me ha estado machacando una y otra vez con una misma pregunta: “¿Por qué Ron Howard eligió La Gomera y no La Palma para rodar su última película?”. Dudo mucho que esa dicotomía que se plantea en voz alta mi ilustre amigo y que yo ahora comparto con ustedes hubiera pasado por la cabeza de Ron Howard, pero debo reconocer que me ha dado que pensar este cuestionamiento, que en el fondo tiene que ver con muchas otras cosas de las que continuamente estamos hablando quienes habitamos en la Isla Bonita. La realidad es que el director estadounidense decidió escoger la Isla Colombina para el rodaje de In the heart of the sea, lo que supuso una inyección económica muy potente para la sociedad gomera, además de una bocanada de aire fresco para compensar los tiempos de penumbra que nos tocan vivir. Sinceramente, desconozco el motivo por el que este cineasta apostó por la isla de La Gomera. Esas decisiones son muchas veces fruto de la empatía que una tierra produce en el creador, un feeling que escapa a cuestiones objetivas.

¿Es mejor plató natural La Gomera que La Palma para rodar una película? Depende. Creo que La Palma tiene un paisaje más variado, aunque la potencia de la naturaleza en La Gomera también es sobrecogedora. ¿En logística? Delante del enorme aeropuerto que nos hemos calzado es donde por última vez Amaro Carrillo me hizo la misma pregunta: “¿Teniendo este aeropuerto, cómo Ron Howard no eligió La Palma?”. Bueno, por el aire vamos muy bien, pero La Gomera tiene a tiro de piedra por mar una isla como Tenerife de donde traer los equipos necesarios, con unas conexiones excelentes que siempre ha mimado Fred. Olsen. Pero la diferencia que tengo claro entre las dos islas es que mientras en La Gomera le pusieron las cosas muy fáciles, en La Palma habríamos tenido que redactar un plan especial del rodaje, un proyecto, que informara la Cotmac, someterlo a ecologistas, amas de casa y Tercera Edad, para plasmar un convenio que el director habría tenido que firmar con los pies dentro del agua de la Fuente Santa. Ahora entiendo, José Amaro, que Ron no viniera a La Palma.