X
TENERIFE >

La Refinería reduce las emisiones de azufre el 66% en cinco años

   
Salvador García, Enrique Turégano y Maite Núñez presentaron ayer los datos ambientales de la Refinería. / S. M.

Salvador García, Enrique Turégano y Maite Núñez presentaron ayer los datos ambientales de la Refinería. / S. M.

DIEGO DOMÍNGUEZ | Santa Cruz de Tenerife

La crisis económica y las inversiones de la empresa para la reducción del impacto medioambiental han colaborado en un descenso de los valores de emisión de la Refinería de Cepsa en Santa Cruz. “La actividad de refino ha alcanzado su menor valor de los últimos tiempos’’, señaló el director de la Refinería Salvador García, quien se mostró “orgulloso de poder presentar datos mínimos históricos’’.

La Declaración Medioambiental Anual de la instalación fue dada a conocer ayer por Salvador García, junto a Enrique Turégano, responsable de Seguridad, Protección Ambiental y Calidad de Cepsa; y Maite Núñez, responsable de Protección Ambiental del centro. El “elemento más significativo es el dióxido de azufre (SO2), que en los últimos 5 años, sus emisiones se han visto reducidas en un 66%’’, destacó el director de la Refinería.

La declaración, de publicación voluntaria, recoge el comportamiento ambiental de la instalación durante el pasado ejercicio. Está auditado por la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR)y recoge los más de 160 millones de euros que Cepsa ha dedicado a la gestión medioambiental de la Refinería en los últimos diez años.

‘’Hemos cumplido las exigencias’’, aseguró Turégano, en relación a la Autorización Ambiental Integrada (AAI) que entró en vigor en el año 2009. “Se trata de la AAI más exigente de España, en especial en cuanto a las propagaciones de SO2’’, indicó. “Las emisiones globales de la Refinería están holgadamente por debajo de los límites’’, manifestó. La Instalación ha sentido el efecto de la crisis económica durante el pasado año. En 2013, la actividad de refino alcanzó su mínimo de los últimos años. García catalogó de “ejemplar’’ el comportamiento ambiental de la instalación, que sufrió una parada técnica durante cuatro meses, entre julio y finales de noviembre. Sin embargo, Turégano aseguró que “no sólo ha habido esta disminución por la bajada de consumo y de las actividades, sino que las inversiones han colaborado’’. Los gastos en aspectos medioambientales del pasado ejercicio han ascendido a “la friolera de 10 millones de euros’’, destacó Turégano; los segundos más altos en los últimos cinco años. ‘En infraestructuras, desde el año 2000 hasta ahora han invertido más de 60 millones de euros en aspectos ambientales. Para “disminuir el impacto medioambiental de la Refinería hemos destinado cerca de 6 millones el año pasado’’, finalizó el responsable de HSEQ.

Malos olores y residuos Marpol

-En relación a la emisión de olores, Enrique Turégano, responsable de Seguridad y Protección Ambiental de la Refinería, indicó que “a tenor de un estudio olfato-médico, se inició un proyecto para cubrir las balsas de la planta de aguas residuales”. Esta acción fue “acometida entre 2012 y 2013” y ha conseguido “una reducción espectacular en las emisiones de olor, del 70%”, según aseguró Turégano.

-Otro aspecto que ha variado en el último ejercicio es la gestión de residuos autorizados. Los aceites o sobrantes oleosos Marpol, aguas o residuos que se generan en buques, han ascendido a más de 30.000 toneladas, hasta rebasar el límite anual. “Ahora se recolectan en todo el archipiélago y se gestionan en la refinería”, comentó Turégano. Así, se disminuyen los gastos de transporte hasta la Península.